La neoplasia es cada vez más común a medida que envejecen las poblaciones de reptiles en cautividad, y siempre debe incluirse en el diagnóstico diferencial de la enfermedad en un reptil adulto. Además de desarrollar enfermedades neoplásicas espontáneas, los reptiles adultos han desarrollado tumores asociados con parásitos y virus oncogénicos.
Se recomiendan las biopsias quirúrgicas o endoscópicas para el diagnóstico. Técnicas como radiografía, TC, RM, ecografía, endoscopia, citología, histopatología (biopsia) y aislamiento viral proporcionan capacidades mejoradas para diagnosticar la neoplasia y ayudar con la estadificación de la enfermedad. Una vez diagnosticada la neoplasia en el reptil, se pueden adaptar protocolos terapéuticos similares a los utilizados en otros animales. Vea las imágenes de carcinoma de y tumor de en reptiles.
Para más información
Divers SJ, Stahl SJ. Mader's Reptile and Amphibian Medicine and Surgery. 3rd ed. Elsevier; 2019.


