La neoplasia es cada vez más común a medida que envejecen las poblaciones de reptiles en cautividad, y siempre debe incluirse en el diagnóstico diferencial de la enfermedad en un reptil adulto. Además de desarrollar enfermedades neoplásicas espontáneas, los reptiles adultos han desarrollado tumores asociados con parásitos y virus oncogénicos.
Se recomiendan las biopsias quirúrgicas o endoscópicas para el diagnóstico. Técnicas como radiografía, TC, RM, ecografía, endoscopia, citología, histopatología (biopsia) y aislamiento viral proporcionan capacidades mejoradas para diagnosticar la neoplasia y ayudar con la estadificación de la enfermedad. Una vez diagnosticada la neoplasia en el reptil, se pueden adaptar protocolos terapéuticos similares a los utilizados en otros animales. Vea las imágenes de carcinoma de y tumor de en reptiles.
Los carcinomas de células escamosas (flecha blanca) en el párpado inferior de los dragones barbudos deben tratarse mediante escisión quirúrgica y radioterapia local con estroncio.
Cortesía del Dr. Stephen Divers.
Extirpación quirúrgica de un tumor ovárico de células de la granulosa en una serpiente del maíz. Esta serpiente se presentó originalmente aquejada de estreñimiento y anorexia; sin embargo, la lesión no se relacionó con el tracto GI ni con la dieta, lo que demuestra la importancia de una investigación clínica exhaustiva.
Cortesía del Dr. Stephen Divers.
Para más información
Divers SJ, Stahl SJ. Mader's Reptile and Amphibian Medicine and Surgery. 3rd ed. Elsevier; 2019.


