La garrapata de las aves, Argas persicus, tiene una amplia distribución en países tropicales y subtropicales. Actúa como vector de Borrelia anserina (causante de la espiroquetosis aviar) y de la rickettsia Aegyptianella pullorum (causante de la egiptianelosis). En EE. UU., se ha incluido también en el complejo de Argas persicus a A. miniatus, A. sanchezi y A. radiatus, junto a A. persicus. Estas garrapatas son particularmente activas en las instalaciones avícolas durante periodos templados y secos. Se pueden encontrar todos los estadios de su ciclo biológico, escondidos en grietas y rendijas durante el día. Las larvas pueden encontrarse sobre las aves, ya que permanecen adheridas a ellas y se alimentan durante un período de 2-7 días. Las ninfas y los adultos tienen hábitos nocturnos y se alimentan de noche durante 15-30 min. Las ninfas se alimentan y mudan varias veces antes de llegar a la fase adulta. Los adultos se alimentan repetidas veces, sobre todo en zonas de la piel debajo de las alas. Las hembras ponen hasta 500 huevos después de cada alimentación. Las hembras adultas pueden vivir >4 años sin alimentarse de sangre.
La infestación por garrapatas de las aves puede causar anemia(principal efecto), pérdida de peso, depresión, toxemia y parálisis. A consecuencia de esta parasitación, la producción de huevos disminuye. Se pueden observar áreas enrojecidas, en las zonas de la piel donde se producen las picaduras de las garrapatas. Debido a su carácter nocturno, las aves pueden presentar cierta intranquilidad durante la noche. La muerte de las aves por esta parasitación es poco frecuente, pero la producción se puede ver gravemente afectada. Las garrapatas de las aves rara vez se encuentran en explotaciones comerciales de ponedoras, pero pueden aparecer en sistemas de alojamiento libre de jaulas, incluidos los destinados a reproductoras, los pastizales o las explotaciones a pequeña escala.
Después de limpiar las instalaciones, deben tratarse a fondo paredes, techos, grietas y rendijas con acaricidas, utilizando pulverizadores de alta presión. Las grietas y rendijas de las instalaciones han de rellenarse para evitar que el problema vuelva a aparecer.