VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en grandes animales y especies exóticas

PorAude Castel, D.V. MSc, University of Montreal, Faculty of Veterinary Medicine
Revisado/Modificado Modificado abr 2025
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Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en potros y caballos

Diazepam para el tratamiento de urgencia de convulsiones en potros y caballos

El diazepam es el fármaco más utilizado para tratar las convulsiones y el estado epiléptico en caballos.

Para conocer las recomendaciones terapéuticas específicas, incluidas las dosis, consulte el capítulo correspondiente a la enfermedad.

La semivida de eliminación de esta benzodiazepina en caballos es larga (7-22 horas).

A los caballos con convulsiones inducidas por toxinas o efectos adversos de fármacos (p. ej., xilacina) se les puede administrar diazepam como tratamiento de primera línea.

El diazepam no debe dejarse en un recipiente de plástico ni en jeringas, ya que se inactiva al cabo de unos minutos. También se inactiva por la exposición a la luz.

Para prevenir más convulsiones después de la inyección inicial de diazepam, se puede iniciar una dosis de carga de fenobarbital, como seguimiento, y luego continuar con una dosis de mantenimiento. Si se produce sedación, se debe disminuir la dosis.

Midazolam para el tratamiento de urgencia de convulsiones en potros y caballos

En caballos adultos, el midazolam (combinado con ketamina y xilacina) se ha utilizado como sedante; también podría tenerse en cuenta para el tratamiento de urgencia de las convulsiones.

La semivida del midazolam en caballos es de 2-5,8 horas a 0,05 mg/kg, IV y de 3,2-15 horas a 0,1 mg/kg, IV, con una depuración plasmática de 10 mL/kg/minuto.

El midazolam también se ha utilizado como tratamiento de primera línea para las convulsiones neonatales.

Fenitoína para el tratamiento de urgencia de convulsiones en potros y caballos

La fenitoína se ha utilizado con más frecuencia en caballos que en pequeños animales, no solo por su efecto anticonvulsivo, sino también para arritmias ventriculares, miotonía, rabdomiólisis, parálisis periódica hiperpotasiémica y arpeo. Debido a que la absorción oral de este fármaco es sumamente variable en caballos, es difícil mantener una concentración plasmática constante.

Con dosis altas de fenitoína, los caballos pueden presentar efectos adversos como decúbito y excitación. En concentraciones plasmáticas altas, inicialmente se puede producir sedación, y el monitoreo de la concentración plasmática puede prevenir efectos adversos.

Las concentraciones plasmáticas eficaces de fenitoína son de 5-20 µg/mL (media de 8,8 µg/mL).

Para conocer las recomendaciones terapéuticas específicas, incluidas las dosis, consulte el capítulo correspondiente a la enfermedad.

Otros medicamentos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en potros y caballos

Si no se dispone de anticonvulsivos inyectables, se han sugerido dosis estándar de fármacos agonistas α-2 como alternativa.

Otras formas descritas de forma aislada para controlar la actividad convulsiva en curso son la administración de pentobarbital sódico, una mezcla de hidrato de cloral al 12 % y sulfato de magnesio al 6 %, o una mezcla de guaifenesina y tiamilal al 5 %. Sin embargo, no se han descrito estudios comparativos que establezcan la eficacia y seguridad de estos tratamientos.

Si estos tratamientos no son eficaces, se debe considerar la anestesia general. Sin embargo, en esta etapa también se debe evaluar la eutanasia, dado el mal pronóstico.

Si se sospecha edema cerebral, se deben tener en cuenta los fármacos antiedémicos.

Fármacos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en equinos recién nacidos

Diazepam

El diazepam se ha utilizado de forma rutinaria para tratar las convulsiones neonatales en potros. Las dosis altas pueden ser mortales para los neonatos. 

Midazolam

El midazolam se ha administrado en potros para tratar las convulsiones neonatales y puede considerarse como tratamiento de primera línea con una embolada IV inicial, seguida de una infusión continua.

Fenitoína

Como alternativa a otros anticonvulsivos, la fenitoína se puede tener en cuenta para el tratamiento inicial de las convulsiones en potros. Sin embargo, las concentraciones plasmáticas erráticas pueden limitar la utilidad de la fenitoína. Es posible que sea necesario disminuir la dosis si se produce sedación. 

Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en rumiantes

Los datos publicados sobre el tratamiento de las convulsiones en rumiantes son escasos y, a veces, están desactualizados.

El diazepam puede administrarse por vía intravenosa y, teóricamente, intrarrectal en ovejas y cabras. Sin embargo, no se ha evaluado en ningún estudio la vía de administración intrarrectal.

En ovejas y cabras, se ha descrito que el pentobarbital induce anestesia. La duración del efecto es de 5-30 minutos.

El midazolam se ha administrado por vía intravenosa o intramuscular en ovejas (1). 

Para conocer las recomendaciones terapéuticas específicas, incluidas las dosis, consulte el capítulo correspondiente a la enfermedad.

Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en cerdos

El midazolam se ha administrado en cerdos, principalmente por su efecto sedante.

Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en mamíferos exóticos

En un estudio se utilizaron conejillos de indias como modelos animales para evaluar el uso del midazolam en el tratamiento de las convulsiones inducidas por organofosforados. El tratamiento con midazolam fue eficaz si se administraba en los 10 minutos posteriores al inicio de la crisis. Una dosis más alta resultó eficaz después de 30 minutos (2).

Por el contrario, se descubrió que la administración nasal de midazolam era más eficaz a los 10 y 30 minutos después del inicio de la crisis. El midazolam nasal debe evaluarse más a fondo para tratar la actividad convulsiva natural en conejillos de indias.

Para conocer las recomendaciones terapéuticas específicas, incluidas las dosis, consulte el capítulo correspondiente a la enfermedad.

Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en aves

Para conocer las recomendaciones terapéuticas específicas, incluidas las dosis, consulte el capítulo correspondiente a la enfermedad.

Al igual que en otras especies, en las especies aviares las benzodiazepinas (diazepam o midazolam) son el tratamiento de primera línea para detener las convulsiones en situaciones de urgencia.

El diazepam se puede administrar por vía intravenosa o intracloacal; el midazolam se puede administrar por vía intramuscular, intravenosa, intracloacal o intranasal. La dosis se puede repetir cada 2 minutos, por la misma vía, hasta 3 veces si las convulsiones continúan. Se prefieren las vías de administración intravenosa o intraósea, y se debe colocar un catéter para permitir la administración de fármaco adicional. Si la actividad convulsiva continúa, se puede iniciar una infusión continua de diazepam.

El fenobarbital se puede administrar como un CRI solo o con una CRI de diazepam si hay actividad convulsiva en curso. 

En la actualidad, el tratamiento a largo plazo de las convulsiones idiopáticas en aves implica el uso de fenobarbital o bromuro de potasio. Pocos estudios o informes de casos han evaluado el uso de nuevos medicamentos anticonvulsivos en aves, y las dosis descritas se han extrapolado de los perros. Ninguno de estos fármacos se ha estudiado específicamente por sus efectos en especies aviares.

Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de convulsiones en reptiles

Un artículo describió el uso de diazepam y propofol para tratar el estado epiléptico asociado con la toxicosis por marihuana en tres iguanas verdes (Iguana iguana). Se administró diazepam por vía intravenosa a través de la vena coccígea en emboladas, con 15 minutos de diferencia, hasta un máximo de 3 dosis. A una iguana que continuó convulsionando a pesar de recibir tres dosis de diazepam, se le administró propofol por vía intravenosa a través de la vena coccígea para inducir la anestesia, y la anestesia se mantuvo con isoflurano administrado en oxígeno (3).

Referencias

  1. Simon BT, Scallan EM, O O, et al. Pharmacokinetics and pharmacodynamics of midazolam following intravenous and intramuscular administration to sheep. Am J Vet Res. 2017;78(5):539-549. doi:10.2460/ajvr.78.5.539

  2. Reddy SD, Reddy DS. Midazolam as an anticonvulsant antidote for organophosphate intoxication—a pharmacotherapeutic appraisal. Epilepsia. 2015;56(6):813-821. doi:10.1111/epi.12989

  3. Girling SJ, Fraser MA. Cannabis intoxication in three Green iguanas (Iguana iguana). J Small Anim Pract. 2011;52(2):113-116. doi:10.1111/j.1748-5827.2010.01017.x

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