Parásitos internos (helmintos) de las ovejas
Los parásitos internos (helmintos) causan una enfermedad clínicamente importante (helmintiasis) en ovejas, tanto en pastoreo como en libertad, en la mayoría de las regiones del mundo. Los nematodos, trematodos y vermes pulmonares pueden afectar negativamente a las ovejas y causar pérdidas de producción devastadoras. Aunque los cestodos no suelen causar enfermedad, debido a que son visibles a simple vista pueden ser una oportunidad útil para discutir las infecciones parasitarias con los productores y desarrollar un programa de control de parásitos para la explotación. Los rebaños de granjas recreativas a los que se permite acceso al pastoreo pueden tener tantas complicaciones de enfermedades relacionadas con los parásitos como los grandes grupos de producción. Los signos clínicos generales de la helmintiasis incluyen pérdida de peso, crecimiento deficiente, anemia, escaso pelo, edema submandibular y diarrea. Ciertos parásitos (p. ej., los vermes pulmonares) pueden causar signos clínicos específicos, como tos o neumonía bacteriana.
Las condiciones ambientales y la densidad de población influyen en el número y la gravedad de los problemas relacionados con los parásitos en una explotación. Las explotaciones superpobladas, en condiciones cálidas y húmedas, a menudo luchan contra la helmintiasis grave, mientras que los rebaños que pastan en ambientes áridos o semiáridos pueden sufrir pocas pérdidas de producción debido a los helmintos.
El uso excesivo de fármacos antihelmínticos ha dado lugar a una mayor resistencia parasitaria y a una mayor pérdida de eficacia del fármaco. Un estudio de 2008 determinó que, en el 48 % de las explotaciones de pequeños rumiantes en el sudeste de EE. UU., las infestaciones por Haemonchus contortus eran resistentes a todos los fármacos antihelmínticos disponibles en el mercado1. A la luz de la pérdida de estos fármacos para el tratamiento, el paradigma actual, para el tratamiento contra helmintos en explotaciones de ovejas, es el siguiente: 1) tratar solo cuando las ovejas muestran signos clínicos de enfermedad, 2) utilizar los recuentos de huevos fecales para determinar la eficacia del fármaco, 3) utilizar los pastos y el manejo de la nutrición para disminuir el riesgo de exposición y 4) seleccionar ovejas que tengan resistencia genética a los parásitos. A menudo, unas pocas ovejas son responsables de la diseminación de la mayoría de los huevos del parásito. También se debe fomentar la identificación y el sacrificio de las ovejas con alta expulsión parasitaria. El sistema de puntuación FAMACHA debe usarse para evaluar la anemia y, por lo tanto, la gravedad de la infestación por H. contortus. Es un medio validado y de bajo costo de monitorización de algunos parásitos internos.
Referencias
Howell SB, Burke JM, Miller JE, et al. Prevalence of anthelmintic resistance on sheep and goat farms in the southeastern United States. J Am Vet Med Assoc. 2008 Dec 15;233(12):1913-1919. doi: 10.2460/javma.233.12.1913. PMID: 19072608
Parásitos externos de las ovejas
Los piojos, los ácaros y los melófagos (Melophagus ovinus) son parásitos externos comunes de las ovejas. Estos organismos rara vez causan enfermedad grave; sin embargo, una infestación que es suficientemente extrema puede causar anemia y empeoramiento del estado general. Los signos clínicos de infestación son prurito, alopecia y presencia visible de los microorganismos en piel y pelo.
Neumonía progresiva ovina
La neumonía progresiva ovina, o maedi visna, es una enfermedad lentiviral relacionada con la artritis y encefalitis caprina que se cree que afecta a >25 % de las ovejas en América del Norte. Los signos clínicos incluyen dificultad para respirar, intolerancia al ejercicio (arrastrarse detrás del rebaño), una ubre dura y no productiva, y pérdida de peso crónica y progresiva. Las ovejas están infectadas de por vida y pueden transmitir esta enfermedad tanto vertical como horizontalmente. Pueden usarse análisis en suero para determinar la incidencia de neumonía progresiva ovina en el rebaño.
Paratuberculosis (enfermedad de Johne) de las ovejas
La paratuberculosis es una infección bacteriana de la pared intestinal, debida a Mycobacterium avium paratuberculosis. Las ovejas pueden infectarse con las cepas S y C del microorganismo. M. avium paratuberculosis se elimina en las heces y las ovejas a menudo se infectan por vía fecal-oral, por lo general a una edad muy temprana. El patógeno también puede transmitirse en el útero o a través del calostro y la leche. Los signos clínicos, como pérdida de peso, edema submandibular y debilidad, pueden no manifestarse hasta que los animales son mucho mayores. La diarrea no es tan frecuente en las ovejas como en el ganado vacuno. La enfermedad de Johne no se puede curar y la descontaminación del medio ambiente es difícil porque la bacteria puede vivir durante años en el suelo. Se recomienda la prueba de PCR fecal para identificar y retirar a los animales infectados. También se recomiendan las necropsias en animales que muestran pérdida crónica de peso, para buscar ganglios linfáticos mesentéricos agrandados e intestino engrosado con vasos linfáticos prominentes. En el examen microscópico, se observan bacterias acidorresistentes en el tejido infectado.
Linfadenitis caseosa (glándula caseosa) de las ovejas
La linfadenitis caseosa es una infección de los ganglios linfáticos, debida a Corynebacterium pseudotuberculosis. La infección se transmite comúnmente a través de heridas en la piel, que entran en contacto directo con pus o fómites (como tijeras y comederos) contaminados con pus, y puede producirse a cualquier edad. Existen dos formas de la enfermedad: una forma interna y una forma externa. Los abscesos internos son difíciles de identificar antes de la muerte; sin embargo, pueden dar lugar a una pérdida crónica de peso y a una producción deficiente. Los abscesos externos se forman en los ganglios linfáticos superficiales y contaminan el entorno con grandes cantidades de pus infeccioso cuando se rompen. El tratamiento no se considera eficaz y los microorganismos pueden permanecer viables durante meses en el suelo. Los abscesos externos han de cultivarse para confirmar la enfermedad y no deben introducirse en el rebaño animales con ganglios linfáticos inflamados o abscesos evidentes.
Enfermedades adicionales por clostridios de las ovejas
El tétanos, debido a la infección por Clostridium tetani, es más probable que se produzca después de procedimientos como la castración y el corte de la cola en ovejas, especialmente si se usan bandas elásticas. Se deben vacunar a los corderos frente al tétanos, antes o inmediatamente después de estos procedimientos. Clostridium novyi es el agente causal de la "cabeza grande" en carneros. El tejido lesionado al propinarse cabezazos se infecta, lo que produce hinchazón y dolor. El tétanos se puede prevenir con una vacuna; sin embargo, no se incluye en las vacunas CDT comúnmente administradas.