VERSIÓN PARA PROFESIONALES

El parto en perras y gatas

PorAutumn P. Davidson, DVM, MS, DACVIM, Department of Medicine and Epidemiology, School of Veterinary Medicine, University of California, Davis
Revisado/Modificado Modificado jun 2025
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La gestación normal en las perras suele durar 56-58 días desde el primer día de diestro, 64-66 días desde el aumento inicial de la progesterona (en general >2 ng/mL) o el pico de hormona luteinizante (LH), o 58-72 días desde el primer momento en que la perra aceptó la monta. El parto en la gata se produce alrededor de los 64-66 días desde el pico de LH desencadenado por la cópula.

Pronosticar la duración de la gestación sin haber determinado el momento de la ovulación es difícil debido a la disparidad entre el comportamiento del celo, el momento de la concepción en la perra y el tiempo que el semen puede permanecer viable en el tracto reproductivo (con frecuencia ≥7 días). Las fechas de monta y de concepción no se correlacionan estrechamente lo suficiente como para permitir una predicción precisa de la fecha del parto.

Además, los signos clínicos de gestación a término no tienen una apariencia radiológicamente específica de las variaciones en la mineralización esquelética fetal a término, el tamaño fetal varía según la raza y el tamaño de la camada. La evaluación ecográfica de la maduración renal y de la estratificación y motilidad intestinal puede confirmar la gestación a término. La aparición de mineralización de la dentición fetal se produce a término (consulte la ).

En la mayoría de las perras, de 8 a 24 horas antes del parto se produce un descenso de la temperatura rectal a una media de 37,1 °C (rango de 36,7 °C a 37,8 °C), como consecuencia de la disminución de la progesterona asociada con el parto.

Perlas y trampas

  • La mayoría de las perras, de 8 a 24 horas antes del parto, muestra un descenso de la temperatura rectal a 36,7-37,8 °C.

La raza, la facilidad del parto y el tamaño de la camada pueden influir también en la duración de la gestación.

Los signos clínicos sutiles de parto inminente incluyen relajación del perineo, congestión mamaria y un cambio en la apariencia del abdomen grávido; sin embargo, estos cambios no son sensibles ni específicos. Debido a que no hay medios para manejar eficazmente a los cachorros o gatitos nacidos prematuramente, no se recomienda una intervención prematura en el proceso de parto de las perras y gatas. Igualmente, tampoco es aconsejable un punto de vista excesivamente conservador que de como resultado la muerte intrauterina de los fetos.

Las perras normalmente inician la fase I del parto en las 24 horas siguientes al descenso de la concentración de progesterona sérica a <2 ng/mL, lo que se produce junto con un aumento de prostaglandinas circulantes y se asocia comúnmente con una caída transitoria de la temperatura corporal (37,2 °C).

El momento de determinación de las concentraciones seriadas de progesterona para detectar el trabajo de parto inminente es crucial. Los kits caseros que arrojan resultados rápidos son ideales; los laboratorios comerciales que ofrecen medición cuantitativa por quimioluminiscencia suelen tener un tiempo de entrega de 12 a 24 horas, lo cual no es suficientemente rápido para tomar decisiones obstétricas urgentes. Las concentraciones de progesterona pueden disminuir rápidamente en cuestión de horas. Si la concentración de progesterona es <2 ng/mL, es probable que la gestación llegue a término y el trabajo de parto sea inminente. Se recomienda la validación previa de los kits caseros con quimioluminiscencia.

Es claramente útil obtener información sobre el momento de la ovulación, al menos mediante la determinación del inicio del diestro citológico (cambio al diestro), para evaluar la duración de la gestación a término. Las cesáreas programadas pueden realizarse de manera segura a los >62 días de gestación; antes de ese punto, el surfactante neonatal no suele estar presente de forma fiable.

La administración de aglepristona (10-15 mg/kg, SC, repetida al cabo de 24 horas) puede mejorar la maduración fetal, la disponibilidad de surfactante y la luteólisis funcional antes de una cesárea programada.

No se ha determinado aún un método predecible y seguro para inducir el parto en la perra y en la gata.