Parámetros que se deben evaluar durante el triaje

Parámetros que se deben evaluar durante el triaje

Parámetro

Valoración

Significación

Color de las membranas mucosas

Rosado

Hematocrito normal y perfusión adecuada

Pálido o blanco

Anemia o choque

Cianótico o embarrado

Hipoxemia grave o choque descompensado

Amarillo

Bilirrubina sérica incrementada debido a una enfermedad hepática o a una hemólisis

Enfermedad local o sistémica

Cambios focales en las membranas mucosas, como petequias o enrojecimiento, hinchazón, descamación de las capas superficiales o pigmentación muy oscura o negra; también puede indicar enfermedad sistémica.

Las petequias pueden indicar trombocitopenia o trombocitopatía; el enrojecimiento y la hinchazón o la descamación pueden indicar lesiones locales químicas, térmicas o eléctricas; la coloración oscura o negra puede indicar pérdida del aporte sanguíneo con trombosis, necrosis, etc.

Tiempo de relleno capilar

1-2 segundos

Perfusión y velocidad de llenado normales de los capilares de sangre

>2 segundos

Mala perfusión o vasoconstricción periférica

<1 segundo

Estado hiperdinámico; puede estar asociado a fiebre, golpe de calor, choque distributivo o etapa compensatoria temprana de choque hipovolémico

Frecuencia cardíaca

70-120 lpm (perros pequeños)

60-120 lpm (perros grandes)

150–220 lpm (gatos)

Frecuencia cardiaca normal; indica que al menos un componente del rendimiento cardiaco es normal

Bradicardia:

<60–70 lpm (perros)

<150 lpm (gatos)

Disminución del gasto cardíaco y consiguiente hipoperfusión; los gatos, en particular, sufren bradicardia (<120 lpm) en estado de choque; un ritmo cardíaco irregular y lento puede asociarse con un paro cardíaco inminente, arritmias graves o trastornos metabólicos (hiperpotasemia, hipocalcemia, etc.).

Taquicardia:

>180 lpm (perros)

>220 lpm (gatos)

Llenado diastólico comprometido; la taquicardia sinusal a menudo se debe a un choque hipovolémico, dolor o enfermedad cardiaca primaria; una taquicardia irregular o asociada con falta de pulso suele indicar una arritmia, por lo que está indicado un ECG.

Ritmo y calidad del pulso

Fuerte y sincrónico con cada latido del corazón

Normal; deben palparse tanto el pulso femoral como el digital

Irregulares

Suele ser indicativo de una arritmia cardiaca

Muy rápido

Estado de choque hiperdinámico (compensado); indica un aumento en la presión del pulso (es decir, un aumento en la presión sistólica, una disminución en la presión diastólica o ambos).

Débil o ausente

Disminución del gasto cardíaco (incluyendo paro cardiopulmonar), vasoconstricción periférica, disminución de la presión del pulso o trombosis

Nivel de consciencia

Estado de alerta y respuesta al entorno

Estado neurológico y metabólico general normal

Deprimido u obnubilado (con menos reacción frente a los estímulos visuales y táctiles, aspecto soñoliento, pero aún estimulable)

Puede estar causada por cualquier enfermedad o por disminución de la perfusión; puede ser leve, moderada o grave

Estupor (solo reacciona a estímulos dolorosos)

Trastornos neurológicos o metabólicos graves, incluida la ingestión de toxinas

Comatoso (no reacciona con ningún estímulo) o ataques (suele asociarse con convulsiones de todo el cuerpo, salivación, temblores faciales, posiblemente micción y defecación involuntarias)

Actividad eléctrica cerebral anómala debida a enfermedad neurológica primaria o secundaria a trastornos metabólicos en enfermedades como diabetes mellitus, encefalopatía hepática, hipoglucemia o exposición a toxinas; son importantes los antecedentes clínicos o problemas de salud previos, la medicación actual y la posible exposición a toxinas

Nivel de dolor

Vocalización, cambios en el comportamiento (esquivo, agresividad) o cambios físicos (taquicardia, pupilas dilatadas, etc.). La mejor manera de registrarlo es con una escala de dolor compuesta.

Los signos clínicos pueden ser similares a los de la etapa compensatoria del choque; el dolor retrasa la cicatrización y debe tratarse.