La diátesis hemorrágica puede ser causada por defectos congénitos o adquiridos en la vasculatura, las plaquetas o las proteínas de coagulación.
Las anomalías o deficiencias congénitas o adquiridas de las plaquetas generalmente se manifiestan como hemorragias superficiales petequiales y equimóticas (especialmente de las mucosas), epistaxis, melena o sangrado prolongado en los sitios de inyección e incisión.
Las deficiencias congénitas o adquiridas de proteínas de coagulación suelen manifestarse clínicamente como hemorragia de tejidos profundos tardía o recurrente, formación de hematomas y sangrado en las articulaciones y cavidades corporales. Por lo general, no se presentan petequias en condiciones causadas por anomalías en las proteínas de coagulación.
La trombosis patológica puede ser el resultado de trastornos primarios o hereditarios de los factores proteicos anticoagulantes o, más frecuentemente, de trastornos adquiridos. En conjunto, estas afecciones se denominan estados de hipercoagulabilidad.
Los síndromes, como la CID, que aumentan la capacidad de respuesta de las plaquetas a los agonistas y alteran el equilibrio entre los factores proteicos anticoagulantes y procoagulantes, o que aumentan la reactividad del endotelio, son siempre secundarios a otra enfermedad o lesión que debe reconocerse y tratarse para obtener un resultado exitoso. En animales, la CID es más frecuente que los trastornos hereditarios.
Para más información
eClinPath.com (Cornell University): Hemostasis: Disorders
Goggs R, Blais M-C, Brainard BM, et al. American College of Veterinary Emergency and Critical Care (ACVECC) Consensus on the Rational Use of Antithrombotics in Veterinary Critical Care (CURATIVE) guidelines: small animal. J Vet Emerg Crit Care (San Antonio). 2019;29(1):12-36.