Las sobrecañas afectan principalmente al ligamento interóseo y al periostio entre el metacarpiano grande (tercero) y el metacarpiano pequeño, y, con menor frecuencia, al metatarsiano. El proceso patológico consiste en una periostitis con producción de hueso nuevo (exostosis) a lo largo del matacarpo/metatarso afectado.
Los factores contribuyentes incluyen traumatismo por conmoción o lesiones, tensión causada por entrenamiento excesivo (especialmente en caballos inmaduros), conformación defectuosa, nutrición desequilibrada o excesiva y herrado inadecuado.
Cuando las sobrecañas surgen espontáneamente, como suele ocurrir, casi siempre se producen en la cara medial. Las sobrecañas laterales suelen ser el resultado de una fractura o un traumatismo contundente.
La cojera causada por las sobrecañas solo ocurre mientras se están formando y se observa con mayor frecuencia en caballos jóvenes. La cojera inducida por sobrecañas es más pronunciada después de someter al caballo a trabajo.
En las etapas iniciales del desarrollo de la sobrecaña no se observa un agrandamiento visible del tejido en las extremidades. Sin embargo, la palpación profunda puede revelar una hinchazón subperióstica localizada y dolorosa. En etapas posteriores, se forma una exostosis.
Después de la osificación de la sobrecaña, la cojera desaparece, excepto en casos poco frecuentes en los que el crecimiento invade el ligamento suspensorio o la articulación carpometacarpiana. La radiografía es necesaria para diferenciar las sobrecañas de las fracturas en los metacarpianos/metatarsianos.
Se recomienda reposo completo y tratamiento antiinflamatorio para las sobrecañas. Los corticoesteroides intralesionales pueden disminuir la inflamación y prevenir el crecimiento óseo excesivo. Su uso debe acompañarse de vendajes de apoyo.
Si las exostosis comprimen el ligamento suspensorio, podría ser necesaria la extirpación quirúrgica.
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Consulte también el contenido para propietarios de mascotas sobre las sobrecañas.