La artrosis radiocarpiana o del carpo medio en caballos suele caracterizarse por un engrosamiento crónico de la cápsula articular y una disminución de la amplitud de movimiento. La artrosis carpiana postraumática grave es frecuente en yeguas de cría de pura sangre después de retirarse de la competición debido a una lesión carpiana que puso fin a su actividad en las carreras. Estos animales también pueden presentar una deformidad angular de las extremidades como resultado de la inestabilidad articular.
También puede presentarse artrosis espontánea de la articulación carpometacarpiana, documentada principalmente en caballos árabes y cuarto de milla. Esta afección suele afectar a la cara medial de la articulación y se caracteriza por cojera (mínima al principio), tumefacción firme sobre la cara medial del carpo distal y respuesta a la analgesia intraarticular de la articulación carpiana media.
Las radiografías de las articulaciones carpometacarpianas con artrosis suelen mostrar una proliferación ósea periarticular nueva (a veces notable) sobre el segundo o el tercer hueso metacarpiano proximal (véase la ), lisis o esclerosis de los huesos que rodean la articulación carpometacarpiana medial y pérdida del espacio articular medial.
El tratamiento consiste en terapia conservadora (antiinflamatorios sistémicos o intraarticulares), artrodesis quirúrgica o anquilosis inducida (consulte también Artrosis en grandes animales).
En sus etapas iniciales, la artrosis del carpo se trata de forma similar a la de otras articulaciones, es decir, con condroprotectores, AINE, reposo y modificación del ejercicio, medicamentos intraarticulares y, a veces, desbridamiento quirúrgico.
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Consulte también el contenido para propietarios de mascotas sobre la artrosis del carpo en caballos.