Las fracturas del calcáneo en los caballos son el resultado de un traumatismo externo en la extremidad (por ejemplo, por recibir una patada de otro caballo o por patear un objeto fijo). Las fracturas graves provocan el desplazamiento del tendón flexor digital superficial, desde donde pasa por encima de la cara plantar del calcáneo y puede afectar el sustentáculo del astrágalo.
Debido a que el calcáneo está cubierto únicamente por una capa delgada de tejido blando, los fragmentos de la fractura penetran esporádicamente en la piel, lo que resulta en fracturas abiertas y un mayor riesgo de osteomielitis y sepsis de las estructuras sinoviales circundantes.
Los caballos con fracturas de calcáneo suelen tener cojera de moderada a grave. El diagnóstico es sencillo en las proyecciones radiográficas estándar. Se recomiendan proyecciones radiográficas laterales y axiales en flexión adicionales del tarso y el calcáneo, respectivamente, para permitir una evaluación completa del calcáneo y del sustentáculo del astrágalo.
Según la configuración de la fractura, el tratamiento recomendado para las fracturas de calcáneo es la extracción de fragmentos, la fijación con tornillos mediante la técnica de compresión o la fijación con placas. Las fracturas conminutas abiertas del calcáneo con afectación de la bursa calcánea tienen un pronóstico malo. Las fracturas del sustentáculo del astrágalo solas son raras y se recomienda la intervención quirúrgica porque el tratamiento conservador produce resultados no deseados.
Se pueden extraer pequeños fragmentos mediante un abordaje tenoscópico de la vaina tarsiana. Incluso con una intervención quirúrgica temprana, el pronóstico de la función atlética a largo plazo con las fracturas del sustentáculo del astrágalo es reservado.
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