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Acantosis nigriscente primaria e hiperpigmentación posinflamatoria en perros

PorKaren A. Moriello, DVM, DACVD, Department of Medical Sciences, School of Veterinary Medicine, University of Wisconsin-Madison
Revisado/Modificado Modificado ene 2025
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La verdadera acantosis nigriscente (primaria) es una dermatosis genética que se encuentra casi exclusivamente en los perros salchicha. Se caracteriza por una pigmentación no inflamatoria de las áreas axilar e inguinal. La hiperpigmentación posinflamatoria puede parecer clínicamente similar; sin embargo, es una reacción secundaria a un trastorno subyacente. Los perros con acantosis nigriscente primaria no tienen antecedentes de enfermedades cutáneas pasadas o recientes. El diagnóstico se basa en los signos clínicos. El tratamiento de la hiperpigmentación posinflamatoria incluye antiinflamatorios tópicos o antimicrobianos si hay una infección bacteriana o por hongos secundaria, y la resolución del desencadenante inflamatorio subyacente.

La verdadera acantosis nigriscente (o acantosis nigriscente primaria) es un trastorno genético de la piel, o genodermatosis, de los perros. Afecta principalmente a los perros salchicha, ocurre en edades tempranas y no es inflamatorio.

La "acantosis nigriscente secundaria" se refiere a una reacción clínica debida a inflamación en perros que se caracteriza por hiperpigmentación axilar o inguinal, liquenificación y alopecia. Aunque esta hiperpigmentación posinflamatoria puede parecer clínicamente similar a la verdadera acantosis nigriscente, los dermatólogos no utilizan el término "acantosis nigriscente" para describir el patrón de reacción inflamatoria.

Etiología de la acantosis nigriscente primaria y de la hiperpigmentación posinflamatoria en perros

La "acantosis nigriscente" no es una enfermedad específica, sino un término utilizado para describir un signo clínico (hiperpigmentación) de una enfermedad cutánea subyacente. La "acantosis nigriscente primaria" es un trastorno hereditario poco frecuente de hiperpigmentación en perros. El término "acantosis" describe el engrosamiento de leve a moderado del estrato espinoso que se encuentra en el examen histológico de las muestras de biopsia de piel. El término "nigriscente" significa "volverse negro". La acantosis y la hiperpigmentación son hallazgos histológicos y clínicos inespecíficos, respectivamente, que se encuentran en muchas enfermedades de la piel.

La acantosis nigriscente primaria ocurre casi exclusivamente en los perros salchicha y se cree que es hereditaria en un patrón recesivo. El gen o genes específicos implicados siguen siendo desconocidos. Es un diagnóstico de exclusión.

No existe predilección sexual. Los signos clínicos se suelen desarrollar alrededor del primer año de vida.

El término acantosis nigriscente secundaria se ha utilizado para describir la hiperpigmentación posinflamatoria; sin embargo, debido a que no es específico e implica un diagnóstico, el término "acantosis nigriscente" no se usa en dermatología veterinaria para describir este patrón de reacción inflamatoria. El término correcto es "hiperpigmentación posinflamatoria", que es un signo clínico de la enfermedad subyacente.

La hiperpigmentación posinflamatoria puede ocurrir en cualquier raza de perro y a cualquier edad. Es más común en razas predispuestas a afecciones que resultan en inflamación de las regiones axilar o inguinal debido a lo siguiente:

  • Anomalías de conformación

  • Obesidad.

  • Endocrinopatías (p. ej., hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo, anomalías de las hormonas sexuales)

  • Prurito axilar e inguinal asociado a dermatitis atópica

  • Alergias alimentarias

  • Dermatitis de contacto

  • Trastornos primarios de queratinización

  • Infecciones cutáneas (p. ej., piodermia por estafilococos, dermatitis por Malassezia)

Tabla
Tabla

Para comparar los dos tipos del trastorno, consulte la tabla .

Hallazgos clínicos de acantosis nigriscente primaria e hiperpigmentación posinflamatoria en perros

Los signos clínicos de la acantosis nigriscente primaria comienzan con un aumento de la pigmentación en las regiones axilar o inguinal. En la acantosis nigriscente primaria, la hiperpigmentación es inicialmente difusa y no inflamatoria; se tiende a desarrollar de manera uniforme en las zonas afectadas. Además, se desarrollan lesiones inflamatorias secundarias (es decir, liquenificación), generalmente como resultado de la fricción piel con piel debida a la forma del perro.

En la hiperpigmentación posinflamatoria, la distribución es irregular y, a menudo, comienza con una apariencia de encaje (ver ). Es posible que no se desarrolle en todas las zonas al mismo tiempo. La inflamación es leve, pero se agrava con el tiempo. Es posible que las lesiones de inflamación postsecundaria no estén presentes tanto en la región axilar como en la inguinal y que no sean simétricas.

La hiperpigmentación posinflamatoria se desencadena por inflamación o fricción. Las lesiones pueden evolucionar a áreas graves de hiperpigmentación, con liquenificación notable, pérdida de pelo y seborrea. A menudo, estas áreas son malolientes y pueden ser dolorosas. Los bordes de estas lesiones suelen ser eritematosos; este es un signo de piodermia bacteriana secundaria o de sobrecrecimiento de levaduras.

Con el tiempo, las lesiones se pueden diseminar al cuello ventral, la ingle, el abdomen, el perineo, los corvejones, el área periocular y el pabellón auricular. El prurito varía y suele deberse a la enfermedad subyacente o es el resultado de un sobrecrecimiento microbiano secundario (dermatitis estafilocócica o por Malassezia).

Diagnóstico de acantosis nigriscente primaria e hiperpigmentación posinflamatoria en perros

  • Para la acantosis nigriscente primaria: diagnóstico de exclusión después del examen físico.

  • Para la hiperpigmentación posinflamatoria: identificación de la enfermedad subyacente

La sospecha de acantosis nigriscente primaria suele basarse en los antecedentes, la semiótica y el examen físico, y el diagnóstico es, en gran medida, de exclusión. Los hallazgos de la exploración física compatibles con el diagnóstico de acantosis nigriscente primaria incluyen una hiperpigmentación bilateralmente simétrica que comienza en el área axilar y progresa a liquenificación y alopecia.

La hiperpigmentación posinflamatoria es un signo clínico de una enfermedad subyacente y debe evaluarse mediante una anamnesis y una exploración física cuidadosas para identificar la causa. Se deben realizar raspados cutáneos para descartar la demodicosis, además de frotis de impresión para confirmar la sospecha de infecciones bacterianas o por Malassezia.

Perlas y trampas

  • La hiperpigmentación posinflamatoria es un signo clínico de una enfermedad subyacente y debe evaluarse mediante una anamnesis y una exploración física cuidadosas para identificar la causa.

La hiperpigmentación posinflamatoria asociada a endocrinopatías no es prurítica. Las enfermedades endocrinas de la piel no son pruríticas a menos que se acompañen de infecciones cutáneas secundarias. Los perros mayores con hiperpigmentación deben someterse a pruebas para detectar enfermedades tiroideas y suprarrenales. También pueden ser necesarias pruebas intradérmicas o un ensayo alimentario, pero deben realizarse solo después de que se hayan descartado las causas parasitarias y otras causas infecciosas.

Por lo general, no son necesarias las biopsias de piel para confirmar la acantosis nigriscente primaria; los cambios histopatológicos pueden parecerse a los de la dermatitis hiperplásica crónica debido a otras causas. Las biopsias de piel generalmente no resultan útiles para identificar la enfermedad subyacente asociada con la acantosis nigriscente secundaria (es decir, hiperpigmentación posinflamatoria).

Las infecciones bacterianas y por hongos secundarias están infradiagnosticadas con esta afección, y el cultivo bacteriano y el examen citológico de la piel son pruebas iniciales importantes.

En los perros salchicha, muchos casos de hiperpigmentación cutánea diagnosticada como acantosis nigriscente primaria son en realidad causados por una enfermedad subyacente y no por genodermatosis. Los perros que son pruríticos y que no tienen pulgas u otros signos de infección cutánea se deben evaluar para detectar enfermedades alérgicas de la piel.

Tratamiento de la acantosis nigriscente primaria y la hiperpigmentación posinflamatoria en perros

  • Para la acantosis nigriscente primaria: tratamiento sintomático

  • Para la hiperpigmentación posinflamatoria: corrección de la causa subyacente

La acantosis nigricans primaria en el Teckel es incurable. En algunos perros, las lesiones no progresan más allá de un problema estético. Se podrían desarrollar lesiones inflamatorias secundarias debido a una enfermedad cutánea inflamatoria adquirida no relacionada. En los perros salchicha, el problema subyacente más común es la fricción causada por los cambios corporales o la obesidad.

Además del tratamiento del desencadenante concurrente, suele ser útil el tratamiento con champú antimicrobiano (por ejemplo, clorhexidina). Los champús antiseborreicos (por ejemplo, alquitrán de hulla, ácido salicílico y azufre micronizado) suelen ser beneficiosos para eliminar el exceso de grasa y olor, pero se deben usar de 2 a 3 veces por semana.

Si las lesiones progresan, podría ser necesario un tratamiento antimicrobiano sistémico agresivo. La elección de los antimicrobianos sistémicos se debe basar en el cultivo y el antibiograma.

En la hiperpigmentación posinflamatoria, la mayoría de las lesiones se resuelven después de identificar y corregir la causa subyacente. Es posible que quede algo de hiperpigmentación residual en forma de encaje. Tratar el sobrecrecimiento secundario de bacterias y levaduras es fundamental.

Los pacientes que no hayan recibido tratamiento previo por infección cutánea bacteriana estafilocócica deben recibir tratamiento con fármacos de espectro estrecho seleccionados según el cultivo y el antibiograma, o con champús tópicos de clorhexidina/antimicóticos (miconazol o ketoconazol) 3 veces por semana, además de clorhexidina o aerosoles de clorhexidina/antimicóticos aplicados los días sin baño. Se recomienda el cultivo y antibiograma para minimizar el desarrollo de estafilococos resistentes a la meticilina.

Las infecciones por hongos se pueden tratar de forma exitosa con itraconazol concurrente (5 mg/kg, por vía oral, cada 24 horas durante 10-30 días) o ketoconazol (5-10 mg/kg, por vía oral, cada 24 horas, durante 10-30 días). Los perros afectados se benefician enormemente de un tratamiento antimicrobiano adecuado y del uso de champús antiseborreicos (2-3 veces por semana).

Si las lesiones son causadas por fricción, los emolientes pueden ser beneficiosos.

Los signos clínicos se resuelven de forma lenta, posiblemente a lo largo de meses.

Conceptos clave

  • Lo que a menudo se diagnostica como acantosis nigriscente primaria suele ser hiperpigmentación posinflamatoria, que es común en perros con enfermedad alérgica de la piel o fricción intertriginosa (es decir, roce piel con piel).

  • La terapia tópica se debe administrar varias veces a la semana para aliviar el prurito y las molestias y para controlar el olor hasta que se pueda identificar y tratar la enfermedad cutánea subyacente.

  • La verdadera acantosis nigriscente (primaria) es una genodermatosis rara que se da en los perros salchicha.

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