Los dueños de mascotas pueden tomar medidas para reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Uno de los métodos más eficaces es la esterilización (extirpación de los órganos reproductores de las hembras) o la castración (extirpación de los testículos de los machos). Estos procedimientos pueden disminuir en gran medida el riesgo de cáncer de mama en las hembras y de cáncer testicular en los machos, especialmente si se realizan en el momento adecuado.
En el caso de las gatas, la esterilización antes del primer ciclo reproductivo (celo), que puede ocurrir a los 4 meses, disminuye en gran medida el riesgo de cáncer de mama. En los perros, el momento de la esterilización o castración puede depender de la raza y otros factores de salud. Su veterinario puede aconsejarlo sobre el momento ideal para esterilizar o castrar a su mascota en función de sus necesidades individuales.
¿Una buena nutrición evitará que mi mascota tenga cáncer?
Aunque ninguna dieta específica puede prevenir el cáncer, una buena nutrición y un buen cuidado ayudan a las mascotas a permanecer sanas y combatir enfermedades. Al igual que las personas con sobrepeso, las mascotas con sobrepeso se enfrentan a muchos problemas de salud, incluido un mayor riesgo de cáncer. Los veterinarios pueden ayudar a los dueños a evaluar el peso de su mascota y ajustar su dieta en consecuencia.
¿Cómo puedo reducir el riesgo de cáncer de mi mascota?
Los dueños de mascotas pueden disminuir los riesgos de cáncer de sus mascotas limitando la exposición de sus animales a la luz solar y a los rayos UV. Los animales de piel o pelaje claro son particularmente susceptibles a desarrollar cáncer. Las mascotas que están expuestas al tabaquismo pasivo también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer, por lo que crear un ambiente sin humo elimina el riesgo de que este contribuya al cáncer en las mascotas.
¿Cómo supervisan los veterinarios a las mascotas para detectar el cáncer?
Si sospecha que su mascota tiene cáncer, es importante que consulte a un veterinario rápidamente. Los chequeos regulares para detectar el cáncer son cruciales a medida que las mascotas envejecen. Los veterinarios pueden usar radiografías, ecografías, tomografías computarizadas y otros métodos (como tomar muestras de masas potencialmente cancerosas con una aguja y observar la muestra bajo un microscopio) para detectar cáncer, junto con análisis de sangre y orina. La detección temprana es clave para obtener mejores resultados en el tratamiento.