Muchas pruebas básicas suelen ser realizadas por veterinarios, técnicos veterinarios o personal de laboratorio. Las pruebas se pueden realizar en la clínica o enviar a un laboratorio externo.
El examen del veterinario
El veterinario revisará los signos vitales, pesará al animal y realizará un examen físico. Esto incluye mirar ojos, orejas, boca y dientes, y observar cómo se mueve la mascota. Usará un estetoscopio para escuchar corazón y pulmones. Es posible que presione las encías para verificar qué tan rápido recuperan el color, lo que brinda información sobre la circulación sanguínea (un tiempo lento puede indicar mala circulación o choque). El color de las encías también puede mostrar problemas como ictericia (un problema hepático), anemia o choque. También palpará el abdomen de la mascota para comprobar el tamaño y la posición de los órganos, como hígado, bazo, riñones y vejiga, y revisará los ganglios linfáticos para ver si están inflamados.
Pruebas especializadas
Si hay un problema específico, el veterinario puede hacer pruebas adicionales. Por ejemplo, si se sospechan problemas oculares, puede evaluar la visión, usar un oftalmoscopio para examinar el interior del ojo, medir la presión ocular y aplicar tinciones.
El laboratorio interno
Muchas clínicas realizan pruebas básicas de laboratorio en sus propias instalaciones. A veces, los propietarios pueden recoger muestras, como heces u orina, y traerlas. El rango de pruebas difiere entre las clínicas: algunas pruebas se realizan internamente, mientras que otras van a laboratorios externos.
Panel de análisis bioquímicos
Un panel de análisis bioquímicos analiza diversas sustancias químicas de la sangre y brinda información amplia sobre la salud. Los resultados de las pruebas pueden proporcionar indicios sobre la hidratación, la inflamación, la función renal y hepática, y el control de la glucemia. Los resultados del panel de análisis bioquímicos deben ser revisados por un veterinario que conozca al animal, pero se pueden hacer algunas generalizaciones sobre los resultados anormales:
Proteínas totales: puede estar por encima de lo normal en caso de deshidratación o inflamación; puede estar por debajo de lo normal en caso de hemorragia, malnutrición o insuficiencia cardíaca.
Albúmina: puede estar por encima de lo normal en caso de deshidratación; puede estar por debajo de lo normal en caso de sangrado, insuficiencia cardíaca o insuficiencia hepática.
Globulina: puede estar por encima de lo normal en caso de deshidratación o infección crónica.
Urea: puede estar por encima de lo normal con bajo volumen de sangre, insuficiencia renal o sangrado del tracto digestivo; puede estar por debajo de lo normal con una enfermedad hepática grave.
Creatinina: puede estar por encima de lo normal en caso de enfermedad renal, obstrucción de las vías urinarias o rotura de la vejiga.
Glucosa: puede estar por encima de lo normal en caso de diabetes o estrés; puede estar por debajo de lo normal, en caso de problemas endocrinos o inanición.
ALT y ALP: pueden estar por encima de lo normal en caso de daño hepático, daño muscular o aumento de la actividad tiroidea.
Con base en estos resultados, el veterinario podría ordenar pruebas más específicas.
Otros análisis bioquímicos habituales incluyen electrolitos (sodio, potasio), gases en sangre, hormonas tiroideas, marcadores de enfermedad cardíaca y análisis para detectar pancreatitis.
Hemograma completo
El hemograma completo examina los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas.
Mediciones de glóbulos rojos en un hemograma completo:
Hematocrito: porcentaje de sangre compuesto por glóbulos rojos. Un valor elevado del hematocrito puede deberse a la deshidratación, mientras que un valor bajo sugiere anemia o hemorragia.
Hemoglobina: la cantidad de oxígeno que puede transportar la sangre.
Recuento de glóbulos rojos: la cantidad de glóbulos rojos en un volumen pequeño de sangre.
Los cambios en la cantidad y los tipos de glóbulos blancos proporcionan indicios sobre indicios sobre infecciones, inflamaciones y otras enfermedades. Hay varios tipos de glóbulos blancos que aumentan con la inflamación, la infección, el estrés a corto plazo, las alergias e incluso ciertos tipos de cáncer.
Las plaquetas son pequeñas partículas similares a células que contribuyen a la coagulación de la sangre. Son esenciales para reparar el daño de los vasos sanguíneos. Los recuentos de plaquetas aumentan con las lesiones y pueden disminuir con las enfermedades autoinmunitarias, los trastornos de la coagulación o los problemas de la médula ósea.
Análisis fecal
Las muestras de heces se examinan de forma rutinaria en busca de parásitos o huevos. Las pruebas incluyen métodos más nuevos (como PCR) y el examen al microscopio. Ocasionalmente, se estudian las bacterias en las heces.
Análisis de orina
El análisis de muestras de orina (comúnmente llamado análisis de orina) ayuda a detectar enfermedades de las vías urinarias. El veterinario puede recolectar orina directamente de la vejiga de una mascota mediante una aguja y una jeringa, o en ocasiones las muestras se recogen del chorro medio de orina. La orina debe analizarse de inmediato o refrigerarse hasta que se realice la prueba. No debe congelarse.
La orina normal es de color amarillo/ámbar y transparente.
La mayoría de la orina de las mascotas tiene un ligero olor a amoníaco, pero un olor fuerte a amoníaco puede indicar una infección bacteriana.
Los análisis bioquímicos incluyen la gravedad específica (concentración), el pH, las proteínas, la glucosa y la presencia de sangre.
El sedimento microscópico puede tener diferentes significados. Muchos glóbulos rojos sugieren sangrado en el tracto urinario. Muchos glóbulos blancos sugieren infección. Un mayor número de otras estructuras puede indicar una enfermedad renal. En ocasiones, pueden aparecer cristales sin provocar ninguna enfermedad. Una gran cantidad de bacterias suele significar infección.
Las muestras de orina se pueden utilizar para detectar microorganismos y determinar si son tratables con antibióticos.
El laboratorio externo
Muchas pruebas necesitan equipos especializados o personal capacitado, por lo que los veterinarios a menudo envían muestras a laboratorios externos. Estos laboratorios pueden ofrecer resultados más rápidos o precisos y cuentan con patólogos que pueden identificar células sanguíneas anormales y confirmar un diagnóstico. Los laboratorios externos pueden realizar pruebas avanzadas, como la detección de estadios del ciclo vital de los parásitos que no se detectan en las pruebas estándar o la identificación de parásitos de la sangre a partir de frotis de sangre directos.


