La mayoría de los anfibios necesitan alimento vivo. Los adultos de especies terrestres y acuáticas suelen alimentarse de invertebrados (animales sin columna vertebral), como lombrices de tierra, gusanos de sangre, gusanos negros (habitualmente utilizados para anfibios acuáticos), gusanos blancos (para anfibios acuáticos y semiaquáticos), tubifex, colémbolos, moscas de la fruta, larvas de mosca, tenebrios y grillos. Algunas especies se alimentan de vertebrados (animales con columna vertebral) y pueden necesitar pececillos vivos, guppys, peces dorados o ratones o ratas recién nacidos.
La mayoría de los invertebrados no tienen la proporción adecuada de calcio y fósforo para favorecer el crecimiento óseo saludable en los anfibios (las lombrices de tierra son una excepción) y, a menudo, carecen de vitaminas clave. Para prevenir enfermedades nutricionales en anfibios, se deben agregar suplementos a la dieta. Por lo general, esto se hace mediante uno de los siguientes métodos:
carga intestinal, que consiste en alimentar a las presas con una dieta comercial rica en calcio, 48 horas antes de dárselas a los anfibios;
espolvorear, que consiste en cubrir insectos o presas con calcio en polvo o un multivitamínico en polvo que contenga vitamina D3 y calcio.
Los propietarios de mascotas deben consultar a un veterinario para obtener las pautas adecuadas de suplementación para su mascota.


