¿Qué cuidados regulares necesita mi cobaya?
Todos los días:
Heno de hierba ilimitado
Verduras frescas de hoja verde
Agua fresca
Jaula limpia
Con menos frecuencia:
Limpiar a fondo la jaula (semanalmente)
Cepillar el pelo (semanalmente)
Cortar las uñas (cada pocas semanas)
Bañar (solo cuando el pelaje esté sucio o enmarañado)
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¿Mi cobaya necesita aseo y corte de uñas?
Sí. Córtele las uñas con regularidad para evitar el crecimiento excesivo y lesiones a quien lo manipula. Las uñas demasiado largas pueden hacer que caminar sea incómodo e incluso provocar infecciones.
Use cortaúñas diseñados para personas o animales pequeños. Comience a cortar las uñas cuando los cobayas sean jóvenes para que se acostumbren. Evite cortar el hiponiquio (el vaso sanguíneo dentro de la uña). Sostenga una luz brillante sobre la uña para ver el hiponiquio en las uñas oscuras. Corte aproximadamente 0,3 cm más allá del hiponiquio. Si se produce sangrado, use polvo estíptico o un lápiz estíptico (disponible en farmacias o en línea) para detenerlo.
Los cobayas rara vez necesitan baños a menos que tengan material enganchado en el pelo. Use un champú que sea especialmente para animales pequeños, ya que los champús para personas pueden resecar la piel. Para un lavado suave, coloque una toalla en agua poco profunda y deja que el cobaya se pare sobre ella para que tenga tracción. Evite que el agua entre en contacto con los oídos o los ojos, y asegúrese de enjuagar y secar bien. Las razas de pelo largo necesitan un cepillado periódico para evitar que se enrede.
¿Cuándo debo llevar a mi cobaya al veterinario?
Haga que un veterinario con experiencia en cobayas examine a su mascota al menos una vez al año para un chequeo de rutina. Los cobayas no necesitan vacunas.
Los cobayas ocultan los signos de enfermedad hasta que están muy enfermos. Las señales a las que hay que estar atento son las siguientes:
Pérdida de apetito o de peso
Postura encorvada.
Marcha anormal o cojera evidente
Vientre sobresaliente
Cambios en la textura del pelaje o caída del pelo
Llagas o piel escamosa
Dificultad respiratoria
Baja energía o falta de respuesta
Diarrea
Secreción de ojos o nariz
Babeo, dientes demasiado grandes o hinchazón alrededor de la mandíbula (problemas dentales)
Orina con sangre
Ladeo de cabeza (posible infección de oído)
Si nota alguno de estos síntomas, consulte a un veterinario de inmediato. Debido a que los cobayas pueden empeorar rápidamente, el tratamiento temprano suele ser crucial.


