¿Qué tipos de problemas nutricionales tienen los cobayas?
Uno de los problemas nutricionales más comunes en los cobayas es la deficiencia de vitamina C (escorbuto). Los cobayas, al igual que los humanos y algunos otros mamíferos, no pueden producir vitamina C y deben obtenerla de la dieta. La vitamina C es esencial para la salud de la piel, las articulaciones, los vasos sanguíneos y otros tejidos. Sin suficiente vitamina C, los cobayas pueden perder el apetito, desarrollar problemas dentales, sufrir inflamación en las articulaciones, sangrar debajo de la piel o en los órganos, debilitarse y posiblemente morir. Los signos incluyen pelaje áspero, cojera, pérdida de peso, diarrea y enfermedad repentina.
La vitamina C en los gránulos es inestable y se degrada con el calor, la luz y la humedad: los alimentos con nutrientes añadidos pueden perder gran parte de su vitamina C en unos pocos meses. Los cobayas necesitan al menos 10 miligramos (mg) de vitamina C por kilogramo (kg) de peso corporal por día (las hembras preñadas necesitan 30 mg por kg y día). Debido a que la mayoría de los cobayas pesan alrededor de 1 kg, y la vitamina C es segura incluso en dosis más altas, es seguro administrar 10 mg/cobaya y 30 mg a cualquier hembra preñada sin preocuparse.
El tratamiento para la deficiencia incluye vitamina C diaria por vía oral o por inyección, según las indicaciones del veterinario. Lo mejor es la prevención al alimentar los cobayas con gránulos fortificados con vitamina C y con verduras y frutas ricas en vitamina C. Por lo general, no se recomiendan los multivitamínicos, ya que algunas vitaminas añadidas pueden ser perjudiciales para los cobayas.
Los alimentos ricos en vitamina C incluyen:
Pimientos.
Naranjas.
Fresas
Brócoli.
Perejil.
Repollo rojo.
Hojas de nabo.
Col rizada.
Otro problema nutricional común en los cobayas es la falta de fibra en la dieta. El heno es esencial para desgastar los dientes y mantener las bacterias intestinales sanas. Sin suficiente fibra en la dieta, o con demasiados gránulos y azúcares, los cobayas pueden desarrollar un problema digestivo en el que los alimentos que pasan por el intestino se ralentizan o dejan de moverse normalmente porque las bacterias intestinales normales cambian. Esto provoca gases, hinchazón, dolor, pérdida de apetito y, potencialmente, un rápido deterioro y muerte.
Si el apetito del cobaya disminuye, el veterinario evaluará a la mascota en busca de posibles causas (como enfermedades dentales, desequilibrios dietéticos u otras enfermedades) mediante radiografías y análisis de sangre. El veterinario administrará líquidos y alimentará con una jeringa hasta que la digestión sea normal.


