VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Medicina de urgencias en animales

PorAndrew Linklater, DVM, DACVECC, Veterinary Specialists of the Rockies;
Kayla R. Hanson, DVM, DACVECC, cHPV, cVMA, Animal Emergency & Referral Center of Minnesota
Revisado/Modificado Modificado jun 2025
v3299168_es

Los pacientes de urgencias son desafíos especiales porque los procesos patológico subyacentes que padecen pueden causar problemas inmediatos que ponen en peligro su vida y que requieren una intervención rápida y enérgica. Además, el alcance total de la enfermedad, las lesiones o la toxicosis en un animal puede no ser evidente durante algún tiempo después de la presentación inicial. Los problemas pueden surgir de una enfermedad aguda, toxicosis o lesión, de una enfermedad crónica que se ha descompensado, o de una complicación inesperada de una enfermedad concomitante. Cualquier paciente en estado posoperatorio inmediato (ya sea que se presente en urgencias o que ya se encuentre en el hospital) debe considerarse crítico hasta que se descarten las complicaciones quirúrgicas o anestésicas potencialmente mortales.

La regla de oro de la medicina de urgencia es tratar primero los problemas que presentan peligro de muerte. Una vez estable, el paciente debe supervisarse de cerca para detectar la progresión o resolución de la enfermedad y las posibles complicaciones.

Entre las variables que contribuyen al desenlace clínico general del tratamiento de urgencia, se encuentran las siguientes:

  • gravedad de la enfermedad o lesión primaria

  • cantidad de líquido o sangre perdida

  • edad del animal

  • cantidad y gravedad de las enfermedades concomitantes

  • retraso en el inicio de la terapia

  • volumen y velocidad de administración de líquidos

  • elección de líquidos (p. ej., cristaloides, componentes sanguíneos o coloides sintéticos)

  • posibles complicaciones del tratamiento (p. ej., efectos adversos de los fármacos) o de la enfermedad subyacente

Se debe administrar el tratamiento en el momento adecuado, con la cantidad adecuada y en el orden adecuado. Los fracasos terapéuticos suelen ser el resultado de no haber actuado con rapidez en un momento crucial.

La atención de urgencia a menudo comienza con la llamada telefónica inicial del propietario. Instruir al dueño sobre primeros auxilios y procedimientos de transporte puede salvar la vida del animal.

La clínica y el personal deben estar listos, especialmente si llega más de un animal en estado crítico al mismo tiempo. La exploración primaria, o triaje, requiere una valoración y toma de decisiones rápidas y precisas respecto a la estabilización del animal. A medida que se identifican problemas potencialmente mortales en las vías respiratorias, la respiración y la circulación, se inicia un tratamiento inmediato (véase la ).

Una vez estabilizado el animal, se puede realizar una aproximación más sistemática y organizada de la anamnesis y de la exploración física (exploración secundaria) y aplicar procedimientos terapéuticos y diagnósticos dirigidos a la causa subyacente.

Para más información