VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Infestación por Parafilaria en animales

PorRichard W. Gerhold, Jr., DVM, PhD, MS, Department of Biomedical and Diagnostic Sciences, College of Veterinary Medicine, University of Tennessee
Revisado/Modificado Modificado ene 2025
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La infestación de caballos y bovinos por nematodos Parafilaria ocurre fuera de América del Norte y se caracteriza por sangrados causados por parásitos subcutáneos e intramusculares. El examen de sangre puede mostrar huevos de parásitos y microfilarias. El tratamiento y la prevención consisten en antihelmínticos y control de moscas.

Infestación por Parafilaria bovicola en bovinos

Parafilaria bovicola es un parásito filarial del ganado vacuno, causante de lesiones subcutáneas que se asemejan a hematomas. También se ha reportado en búfalos de agua (Bubalus bubalis). El gusano es blanquecino; las hembras adultas miden 50-65 mm de largo y los machos 30-35 mm.

P. bovicola se encuentra en Asia (Filipinas, Japón, Rusia, Pakistán, India), Europa (Bulgaria, Grecia, Rumania, Francia, Italia, Alemania, Austria, Suecia) y África (Marruecos, Túnez, Ruanda, Burundi, Sudáfrica, Namibia, Botsuana, Zimbabue). En Canadá se halló un espécimen en un toro importado de Francia. Sin embargo, P. bovicola no parece haberse establecido en los continentes americanos y no se ha reportado en Australia.

La infestación por Parafilaria ha sido reconocida como fuente de considerables pérdidas económicas para las industrias cárnicas tanto de Sudáfrica como de Suecia, a pesar de sus diferencias climáticas. En el sur de África, se encuentra principalmente en el ganado de pastoreo en las zonas de sabana. En Suecia, ha surgido como problema en el ganado después de la salida de primavera a pastar tras el alojamiento de invierno.

Hallazgos clínicos

Los únicos signos externos de infestación por Parafilaria en el ganado son hemorragias cutáneas focales (“manchas de sangrado”) que pueden supurar durante horas antes de coagularse y secarse en el pelo enmarañado. Los puntos sangrantes los produce el gusano hembra, que forma un nódulo pequeño, perfora la piel y deposita los huevos en la sangre que gotea de la herida central. Los pequeños huevos contienen la primera etapa larval (microfilarias) del parásito.

Tanto en el hemisferio norte como en el sur, las manchas de sangrado inducidas por Parafilariason notablemente estacionales y ocurren con mayor frecuencia en primavera y principios del verano. La mayoría de los puntos de sangrado aparecen a lo largo del dorso del animal infectado, particularmente en los cuartos delanteros.

Los huéspedes invertebrados de Parafilaria son moscas faciales del género Musca (subgénero Eumusca), que ingieren los huevos cuando se alimentan en puntos de sangrado. Varias especies de Musca han sido identificadas como hospedadoras en diferentes regiones geográficas: M. autumnalis en Suecia, M. lusoria y M. xanthomelas en Sudáfrica y M. vitripennis en Asia. Parafilarias se desarrolla durante 10 a 12 días en larvas infecciosas de la tercera etapa dentro de estas moscas. La transmisión al ganado vacuno probablemente se da cuando las moscas se alimentan en heridas, en puntos hemorrágicos producidos por Parafilaria o en secreciones oculares.

Debido al sangrado estacional y a los nódulos cutáneos, las infestaciones graves por P. bovicola pueden afectar la productividad de los bueyes o toros de trabajo. Sin embargo, el principal impacto de Parafilaria en los países productores de carne vacuna es el daño a los tejidos subcutáneos. Las canales de los animales infestados muestran lesiones irregulares, edematosas y de color amarillo verdoso que se asemejan a hematomas. Estas lesiones suelen ser superficiales. Sin embargo, es posible que los músculos subyacentes también estén afectados significativamente. Las lesiones son más graves durante la primavera y el verano.

Las canales recortadas suelen estar visiblemente dañadas y, en consecuencia, se degradan. En casos graves, se puede llegar a decomisar la canal. Las lesiones son más frecuentes y graves en toros que en bueyes, los cuales, a su vez, están menos afectados que las vacas.

Diagnóstico

  • Examen de sangre

  • Examen histológico o ELISA

Los puntos de sangrado estacional causados por Parafilaria a veces se confunden con heridas de espinas, alambres, garrapatas o picaduras de insectos. Para diferenciarlos, la sangre fresca o seca debe mezclarse con agua en un tubo de ensayo y centrifugarse. Los huevos característicos de Parafilaria se identifican mediante un examen microscópico del sedimento.

Las lesiones en la canal provocadas por Parafilaria se diferencian de las contusiones por la presencia de un gran número de eosinófilos al teñir con Giemsa los frotis de impresión obtenidos de las lesiones. Además, el tejido afectado presenta un olor metálico característico, desagradable.

Suele haber solo un número reducido de gusanos en los cadáveres afectados y, debido a su color y a la reacción inflamatoria que los acompaña, son difíciles de encontrar. Los tejidos afectados pueden incubarse en solución salina tibia para facilitar la recuperación de los parásitos. Se ha desarrollado un ELISA para la detección de anticuerpos contra P. bovicola.

Tratamiento y prevención

  • Ivermectina

  • Control de moscas.

La ivermectina (una sola dosis de 200 μg/kg subcutánea) o, en los países donde está disponible, el nitroxinilo (una sola dosis de 20 μg/kg subcutánea) disminuye la cantidad y la superficie de las lesiones causadas por Parafilaria. Los animales deben tratarse por lo menos 70-90 días antes del sacrificio para dar tiempo suficiente a que las lesiones se resuelvan. El intervalo entre el tratamiento y el sacrificio no debe ser >120 días, ya que las formas larvarias no afectadas del parásito pueden inducir lesiones nuevas a medida que maduran.

En ensayos realizados en Suecia, el uso de crotales impregnados de piretroide controló eficazmente las moscas y redujo en un 75 % las lesiones parafilariales en el sacrificio (1). Gracias a la colocación de etiquetas en las orejas de todo el ganado en un área determinada, se logró un control total de Parafilaria. El uso de baños de inmersión en piretroides sintéticos de acción residual también ha disminuido eficazmente la transmisión del parásito.

Podría ser posible examinar a los animales importados con un ELISA para prevenir la propagación de la infestación por Parafilaria a países no afectados o, en combinación con la administración de insecticidas residuales y antihelmínticos eficaces, para erradicar los nuevos focos de infestación.

Infestación por Parafilaria multipapillosa en los caballos

P. multipapillosa se encuentra en los tejidos subcutáneos de los caballos en distintas partes del mundo, especialmente en las estepas rusas y en Europa oriental. En cuanto al tamaño, aspecto, ciclo biológico y desarrollo, es similar a P. bovicola. Se cree que Haematobia spp. (moscas de los cuernos) hematófagas son los huéspedes invertebrados.

En primavera y en verano, P. multipapillosa provoca nódulos cutáneos en los caballos, particularmente en la cabeza y los cuartos delanteros superiores. Estos nódulos sangran transitoriamente, pero por lo general de manera profusa (“sangrado de verano”) y luego se detiene el sangrado. A medida que el parásito se desplaza a una parte diferente en el cuerpo del huésped, se forman otros nódulos hemorrágicos. Ocasionalmente, los nódulos supuran. Los nódulos y el sangrado son antiestéticos e interfieren en los arneses de los caballos de trabajo. Sin embargo, suelen ser de poca importancia clínica. Estos signos clínicos son patognomónicos.

No se ha informado sobre un tratamiento satisfactorio de la infestación por P. multipapillosa. Sin embargo, el control de las moscas puede disminuir la incidencia.

Conceptos clave

  • La dermatitis y la hemorragia asociadas a Parafilaria se deben a un nematodo asociado a la piel.

  • La enfermedad se presenta en verano o en otoño y consiste en lesiones cutáneas que supuran sangre. 

  • El tratamiento con antihelmínticos y el control de las moscas son los principales métodos para disminuir la enfermedad.

Para más información

  • Nielsen MK, Reinemeyer CR. Handbook of Equine Parasite Control. 2nd ed. John Wiley & Sons; 2018.

  • Hedjazi M, Mirzayans A. Equine parafilariosis in Teheran area (Iran). Clinical aspects and treatment. Rev Med Vet (Toulouse). 1978;129:1685-1695.

Referencias

  1. Hamel D, Visser M, Mayr S, Tauchmann O, Silaghi C, Rehbein S. Bovine parafilariosis—new autochthonous cases from Germany and summary of recent reports from Europe. Vet Parasitol Reg Stud Reports. 2022;28:100678. doi:10.1016/j.vprsr.2021.100678