VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Prolapso rectal en animales

PorAlex Gallagher, DVM, MS, DACVIM-SAIM, Columbia Veterinary Emergency Triage and Specialty
Revisado/Modificado Modificado ago 2025
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El prolapso rectal se produce en una amplia gama de especies y puede estar causado por enteritis, parásitos intestinales, trastornos rectales y otras afecciones subyacentes. El diagnóstico se puede establecer basándose en los signos clínicos (es decir, una masa mucosa cilíndrica que sobresale del ano). El tratamiento incluye el lavado del tejido que sobresale, la reducción y la colocación de una sutura temporal en bolsa de tabaco. La anestesia local puede ayudar a disminuir el esfuerzo y a reducir el prolapso, especialmente en animales grandes.

En el prolapso rectal, una o más capas del recto sobresalen a través del ano debido a un tenesmo persistente asociado con una enfermedad intestinal, anorrectal o urogenital. El prolapso puede clasificarse como incompleto, cuando solamente afecta a la mucosa rectal, o completo, cuando comprende todas las capas del recto.

Etiología del prolapso rectal

El prolapso rectal es frecuente en animales jóvenes en asociación con diarrea grave y tenesmo. Entre los factores causales se incluyen los siguientes:

  • enteritis grave

  • endoparasitismo

  • trastornos del recto (p. ej., cuerpos extraños, laceraciones, divertículos o saculación)

  • neoplasia del recto o colon distal

  • Urolitiasis.

  • obstrucción uretral

  • cistitis

  • distocia

  • colitis

  • enfermedades prostáticas

La hernia perineal o cualquier otra causa de interrupción de la inervación normal del esfínter anal externo también pueden causar prolapso rectal. El prolapso puede ocurrir en animales de cualquier edad, raza o sexo.

  • El prolapso rectal probablemente sea el trastorno GI más común en el cerdo, por diarrea o debilidad del tejido rectal de soporte de dentro de la pelvis.

  • En el ganado vacuno, el prolapso rectal puede asociarse a la coccidiosis, la rabia o el prolapso vaginal o uterino; ocasionalmente, la «monta» excesiva y las lesiones traumáticas asociadas pueden ser la causa en los toros jóvenes.

  • Es común en las ovejas cuyo muñón de la cola es muy corto y especialmente en corderos de cebadero, donde las raciones muy concentradas pueden ser la causa.

El uso de estrógenos para acelerar el crecimiento o la exposición accidental a toxinas fúngicas estrogénicas, también pueden predisponer a los grandes animales al prolapso rectal.

Hallazgos clínicos y diagnóstico del prolapso rectal

  • Masa de tejido cilíndrico que sobresale del ano.

El principal signo clínico del prolapso rectal, una masa cilíndrica alargada que sobresale a través del orificio anal, suele ser diagnóstico. La masa debe diferenciarse del prolapso de una intususcepción ileocólica introduciendo una sonda, un instrumento romo o un dedo, entre la masa prolapsada y la pared rectal interna. En el prolapso rectal no es posible la inserción del instrumento por la presencia de un fórnix.

Otros signos clínicos comunes son ulceración, inflamación y congestión de la mucosa rectal. Inicialmente, después del prolapso, se ve un segmento corto, no ulcerado e inflamado de tejido rectal. Luego, la superficie de la mucosa se oscurece, se endurece y puede volverse necrótica.

Tratamiento del prolapso rectal

  • Lavado del tejido protuberante

  • Reducción

  • Colocación de una sutura en bolsa de tabaco temporal

En todas las especies, lo más importante es identificar y eliminar la causa del prolapso rectal.

En pequeños animales, el tratamiento consiste en la pronta reposición del tejido prolapsado viable en su localización anatómica normal o su amputación, si el segmento está necrosado. Los prolapsos pequeños o incompletos se pueden reducir manualmente bajo anestesia, usando un dedo o un tubo para empujar el tejido prolapsado a través del orificio anal. Antes de reducirlo, el tejido prolapsado debe lavarse con suero salino y lubricarse con un gel soluble en agua. Opcionalmente, se puede utilizar una solución hipertónica (50 % dextrosa o 70 % manitol) aplicada tópicamente para aliviar el edema de la mucosa.

Está indicado efectuar una sutura en bolsa de tabaco alrededor del ano durante 5-7 días. Se puede evitar que el animal haga esfuerzos para defecar aplicando un anestésico tópico (p. ej., ungüento de dibucaína al 1 %) o mediante la inyección epidural de un narcótico, antes o después de la reducción o corrección.

En el posoperatorio, se recomienda una dieta húmeda y un ablandador fecal (p. ej., lactulosa). La diarrea posquirúrgica puede precisar tratamiento.

Cuando la viabilidad del tejido es dudosa y no permite la reducción manual, se debe realizar una resección rectal y anastomosis. Si el tejido rectal es viable pero no se puede reducir manualmente, está indicada la celiotomía seguida de colopexia para evitar la recidiva. Al igual que en el tratamiento médico, se puede utilizar anestesia epidural para disminuir el esfuerzo.

En grandes animales, se recomienda la anestesia epidural caudal para reducir el esfuerzo al defecar, facilitar la reposición del prolapso y permitir la manipulación quirúrgica. Se recomienda la reducción y contención mediante sutura en bolsa de tabaco. La sutura debe estar lo suficientemente suelta como para dejar una abertura de un dedo dentro del recto, en cerdos y ovejas y una levemente mayor, en vacas y caballos. Si el prolapso rectal no se trata en las yeguas, puede producirse también prolapso del colon menor. El aporte sanguíneo del colon menor se interrumpe fácilmente. La reducción de un prolapso de recto y colon menor, seguido de sutura en bolsa de tabaco del ano tiene mal pronóstico.

Las condiciones en que se halle el recto puede requerir un tratamiento más agresivo del prolapso. En general, el prolapso puede resolverse con tratamiento médico, salvo que exista una necrosis profunda o un traumatismo obvio del tejido, o que el tejido evertido esté rígido, indurado y no se pueda reducir. En estas circunstancias, se debe considerar la resección o amputación a nivel de la submucosa.

La amputación del recto debe reservarse para los casos graves. La amputación total presenta una mayor incidencia de estenosis rectal, sobre todo en cerdos. Un anillo de prolapso, una carcasa de jeringa o un tubo de plástico pueden utilizarse como alternativa a la amputación quirúrgica en cerdos y ovejas. En el posoperatorio, el animal debe recibir antimicrobianos. En los caballos, pueden utilizarse ablandadores fecales. En general no es económicamente viable reparar los prolapsos rectales en corderos ya listos para el mercado.

Conceptos clave

  • El prolapso rectal suele ser la consecuencia de otras enfermedades que provocan un tenesmo persistente o una lesión nerviosa que provoca la incompetencia del esfínter anal.

  • El diagnóstico del prolapso rectal se basa en la exploración física. Puede ser necesario realizar más evaluaciones para determinar la causa.

  • El tratamiento requiere la reducción manual del tejido prolapsado o la resección quirúrgica y anastomosis.

Para más información

  • Consulte también el contenido para propietarios de mascotas sobre el prolapso rectal en perros, gatos y caballos.

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