VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Tranquilizantes, sedantes y analgésicos para el tratamiento de animales

PorAude Castel, D.V. MSc, University of Montreal, Faculty of Veterinary Medicine
Revisado/Modificado Modificado abr 2025
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La tranquilización disminuye la ansiedad e induce una sensación de tranquilidad sin somnolencia. La sedación inducida por fármacos es más profunda y produce somnolencia e hipnosis. La analgesia es la disminución del dolor.

Muchos fármacos no se pueden clasificar por un solo efecto farmacológico (es decir, solo tranquilizantes, solo sedantes o solo analgésicos). Aunque muchos psicofármacos pueden tranquilizar o sedar, según la dosis administrada, muchos sedantes también son analgésicos.

Los fármacos clasificados como tranquilizantes, sedantes o analgésicos también pueden tener otros efectos (p. ej., modificación de la conducta, prevención de náuseas/vómitos). No se analizan aquí los fármacos que presentan algunos de estos efectos pero que se utilizan principalmente para otras patologías (p. ej., como antiespasmódicos, antieméticos o preanestésicos).

Destaca su empleo en dosis única, ya que muchos casos solo requieren un efecto de breve duración; sin embargo, también proporciona la frecuencia de administración para fármacos que probablemente se usarán en tratamientos con dosis múltiples.

Es posible que se apliquen restricciones en la pauta de dosificación, uso extraoficial o precauciones de uso de estos fármacos; se debe consultar la ficha técnica del producto y las publicaciones de referencia para obtener información sobre la farmacología y las aplicaciones alternativas de cada fármaco.

Los analgésicos se analizan en otra parte (consulte Analgésicos utilizados en animales).

Para un análisis de las benzodiazepinas inyectables (diazepam y midazolam), consulte Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de las convulsiones en perros y gatos.

Para conocer las recomendaciones terapéuticas específicas, incluidas las dosis, consulte el capítulo correspondiente a la enfermedad.

Acepromazina como tranquilizante o sedante para animales

La acepromazina es un tranquilizante y sedante de fenotiazina que actúa mediante la inhibición de los receptores dopaminérgicos centrales. También tiene acción muscarínica y bloquea la norepinefrina y los receptores adrenérgicos. Debido a su efecto sobre los receptores α-2 en los músculos lisos vasculares, la acepromazina puede causar vasodilatación.

En caballos, la semivida de la acepromazina es de 2,5 horas y la administración IV puede aumentar considerablemente el flujo sanguíneo por las arterias y láminas digitales.

En pequeños animales, la sedación se puede producir al cabo de 10 minutos y durar de 4 a 6 horas. En pequeños animales, se suelen usar dosis considerablemente más bajas que la dosis autorizada.

La acepromazina se ha administrado como fármaco modificador del comportamiento en animales con ansiedad; también se utiliza para tratar a los caballos con laminitis.

La sedación y la ataxia son efectos adversos frecuentes de la acepromazina. También pueden producirse movimientos musculares involuntarios, espasmos y distonía. En los perros tratados con acepromazina, se ha descrito desinhibición (exhibición de un comportamiento típicamente inhibido, como excitación o agresión) y excitación paradójica (excitación excesiva, ansiedad o agresión).

Debido a que la acepromazina puede producir un tono vagal excesivo, se recomienda precaución en las razas braquicéfalas, para las cuales el efecto puede ser particularmente intenso. También puede producirse hipotensión, por lo que se debe controlar la presión arterial y se debe tener precaución si se administra acepromazina de forma concomitante con otros fármacos hipotensores. 

Hay publicaciones más antiguas que describen un mayor riesgo de convulsiones asociado con la acepromazina en perros con epilepsia; sin embargo, este efecto no se confirmó en un estudio retrospectivo en animales propensos a convulsiones, a los que se les administró acepromazina como complemento anestésico (1). 

Perlas y trampas

  • Un estudio retrospectivo en perros epilépticos a los que se administró acepromazina como complemento anestésico no detectó un aumento del riesgo de convulsiones.

En caballos, se ha descrito prolapso persistente del pene tras el uso de acepromazina y podría depender de la dosis, ya que las dosis más altas conllevan un mayor riesgo.

En Canadá, se estableció un tiempo de retirada para la acepromazina de al menos 7 días para la carne y de 48 horas para la leche (2). En EE. UU., no se han establecido tiempos de retirada y el uso en animales de abasto se considera extraoficial.

Alfaxalona como tranquilizante o sedante para animales

La alfaxalona es un esteroide neuroactivo sintético que interactúa con los receptores de ácido γ-aminobutírico (GABA) en el SNC para producir anestesia y relajación muscular. No proporciona analgesia.

La semivida de la alfaxalona es corta en pequeños animales (1 hora); sin embargo, las dosis más altas podrían tener un tiempo de eliminación más largo. 

La alfaxalona se utiliza como anestésico general que se puede administrar como una única embolada IV o como infusión continua para la anestesia de mantenimiento. También es posible la administración IM; sin embargo, se ha descrito dolor asociado a la inyección, así como excitación, falta de coordinación e hiperreactividad tras la recuperación.

Como fármaco anestésico, la alfaxalona puede causar depresión del SNC, depresión respiratoria y, potencialmente, disminuciónde la presión arterial. 

La alfaxalona se ha utilizado como fármaco de inducción de anestesia en especies exóticas, como conejos, hurones, reptiles y aves. No se han publicado datos sobre el uso de la alfaxalona en grandes animales.

Propofol como tranquilizante o sedante para animales

El propofol es un anestésico de acción corta ampliamente utilizado que produce depresión del SNC a través de su acción sobre los receptores GABA. Disminuye la disociación del GABA de sus receptores y aumenta así la conductancia de iones de cloruro a través de los canales y la hiperpolarización de las membranas neuronales postsinápticas.

El propofol puede producir una anestesia breve, con una recuperación rápida y sin complicaciones. También se puede administrar como infusión continua para el estado epiléptico resistente al tratamiento (consulte Fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de urgencia de las convulsiones en perros y gatos) y para mantener la anestesia en procedimientos quirúrgicos (especialmente en neurocirugías).

La apnea y la depresión respiratoria son los efectos adversos más frecuentes del propofol y dependen de la dosis. El propofol también puede causar vasodilatación y posterior hipotensión. En algunos animales, se han observado movimientos musculares espontáneos (remo, temblores y rigidez muscular), jadeo, nistagmo, salivación y retracción de la lengua, que podrían confundirse con convulsiones.

En caballos, el propofol también puede causar excitación y miotonía. En gatos, se ha descrito formación de cuerpos de Heinz y metahemoglobinemia después de repetidos episodios de anestesia; sin embargo, el problema no ha sido coherente con el uso rutinario de propofol.

Referencias

  1. Tobias KM, Marioni-Henry K, Wagner R. A retrospective study on the use of acepromazine maleate in dogs with seizures. J Am Anim Hosp Assoc. 2006;42(4):283-289. doi:10.5326/0420283

  2. Haskell SR, Gehring R, Payne MA, et al. Update on FARAD food animal drug withholding recommendations. J Am Vet Med Assoc. 2003;223(9):1277-1278. doi:10.2460/javma.2003.223.1277

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