VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Osteocondrosis en perros

Revisión completa: dic 2025 PorPilar Lafuente, DVM, PhD, DACVS-SA, DECVS, DACVSMR, Universidad Catolica de Valencia
Última actualización: dic 2025
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La osteocondrosis es un trastorno del desarrollo en perros medianos y grandes, de rápido crecimiento, que se caracteriza por una osificación endocondral anormal del cartílago de la epífisis en articulaciones de hombro, codo, babilla y corvejón. Con menos frecuencia, también afecta a las placas vertebrales.

Aunque se desconoce la causa exacta de la osteocondrosis, se sospecha que la nutrición excesiva, el crecimiento rápido, los traumatismos y un componente hereditario son factores contribuyentes. Como resultado de la maduración y la vascularización anormales, el cartílago articular más profundo se engrosa y se debilita, lo que provoca grietas, fisuras y formación de colgajos (osteocondritis disecante [OCD]) después de un traumatismo menor o una presión normal sobre la articulación.

La congruencia anormal del cartílago y los restos articulares conducen a la sinovitis, la artritis posterior y la ruptura continua del cartílago. Pueden desprenderse colgajos de cartílago («ratones articulares») y adherirse a la cápsula articular, reabsorberse o migrar y afectar negativamente el movimiento de la articulación.

Los signos clínicos de la osteocondrosis son cojera, derrame articular, dolor y disminución del rango de movimiento en las articulaciones o extremidades afectadas.

Las ubicaciones de las lesiones asociadas con la osteocondrosis incluyen la cara caudal de la cabeza del húmero (articulación del hombro), la cara medial del cóndilo humeral (articulación del codo), los cóndilos femorales (articulación de la babilla) y las crestas trocleares del astrágalo (articulación del corvejón). Además, la apófisis coronoides medial fragmentada y la apófisis ancónea no unida en la articulación del codo pueden se afecciones relacionadas.

La radiografía es útil para identificar lesiones articulares asociadas con la osteocondrosis; los cambios pueden incluir aplanamiento de las superficies articulares, radiolucidez ósea subcondral o esclerosis, osteofitosis, derrame articular y ratones articulares (consulte las radiografías del y de la ). La artrografía se puede utilizar para delinear los colgajos de cartílago, y la artroscopia también puede ayudar a identificar y guiar el tratamiento de lesiones de cartílago o articulaciones.

La tomografía computarizada es muy útil para el diagnóstico del OCD en perros, ya que proporciona imágenes transversales detalladas que permiten la identificación precisa de los defectos óseos subcondrales, el tamaño de los fragmentos y la ubicación, especialmente en las articulaciones donde la visualización radiográfica es limitada.

El tratamiento de la osteocondrosis u OCD generalmente implica la escisión quirúrgica de colgajos de cartílago o fragmentos flotantes, así como el legrado del hueso subcondral para estimular el sangrado y la formación de fibrocartílagos. En perros con lesiones de OCD, se recurre a opciones quirúrgicas, como el procedimiento del sistema osteocondral de transferencia de autoinjertos (OATS, osteochondral autograft transfer system) y la implantación de un sistema de aloinjerto sintético, para restaurar la congruencia y la función de la superficie articular (técnicas de rejuvenecimiento), sobre todo en casos de defectos grandes o que no cicatrizan para los que el curetaje tradicional y la regeneración del fibrocartílago pueden ser insuficientes.

Los animales con osteoartritis asociada (OA) podrían beneficiarse de un enfoque multimodal para el tratamiento de la OA, que incluya el control del peso, la modificación del ejercicio y los analgésicos. (Consulte Osteoartritis en perros y gatos para más detalles sobre el tratamiento).

Se ha informado que los nutracéuticos que contienen ácidos grasos omega-3 (en particular el ácido eicosapentaenoico [EPA] y el ácido docosahexaenoico [DHA]) tienen efectos beneficiosos en animales con OA. Se han investigado varias dosis de EPA y DHA para tratar diferentes afecciones, incluida la OA, en animales de compañía (1).

El fármaco modificador de la enfermedad de la osteoartritis (DMOAD, disease-modifying osteoarthritis drug), glicosaminoglicano polisulfatado (4,4 mg/kg, IM, dos veces por semana durante 4 semanas, luego una vez por semana), también puede mejorar la salud del cartílago.

La terapia física realizada por un fisioterapeuta certificado (incluidas las terapias manuales, los ejercicios terapéuticos, la hidroterapia, las terapias físicas como la terapia con láser, etc.) es beneficiosa en animales con OA.

También se puede considerar la medicina regenerativa con inyecciones intraarticulares de plasma rico en plaquetas (PRP) y/o células madre mesenquimales (MSC) para tratar la osteocondrosis. Aunque el uso de MSC es un tratamiento prometedor para la OA, los resultados de diferentes estudios son contradictorios. En general, la evidencia sugiere que los perros afectados podrían mejorar con la administración intraarticular de MSC y/o PRP. Sin embargo, en articulaciones muy degeneradas, este efecto beneficioso puede no ser muy evidente.

El pronóstico para la recuperación de la osteocondrosis u OCD es excelente para los hombros, variable a reservado para la articulación de la babilla, reservado para el codo y peor para las articulaciones del tarso. Los signos concomitantes de enfermedad articular degenerativa (DJD), otras afecciones articulares o inestabilidad (articulación del corvejón) afectan negativamente la recuperación.

Conceptos clave

  • La osteocondrosis se caracteriza por una osificación endocondral anormal en articulaciones como el hombro, el codo, la babilla y el corvejón, lo que conduce al engrosamiento del cartílago, la formación de colgajos (osteocondritis disecante [OCD]) y osteoartritis secundaria.

  • La radiografía, la artroscopia y la tomografía computarizada son esenciales para identificar las lesiones de OCD.

  • La osteocondrosis por lo general se trata quirúrgicamente; también está indicado el manejo multimodal de la artrosis asociada.

Para más información

Referencias

  1. Vendramini THA, Marchi PH, Olivindo RFG, et al. Exploring the efficacy and optimal dosages of omega-3 supplementation for companion animals. Nutr Res Rev. 2025;38(2):859-874. doi:10.1017/S0954422425100115

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