VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Encefalomielitis bovina esporádica

(Encefalomielitis por clamidia, enfermedad de Buss, serositis transmisible)

PorAndrea S. Lear, DVM, PhD, DACVIM-LAIM, University of Tennessee
Revisado/Modificado Modificado nov 2025
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La encefalomielitis bovina esporádica es una enfermedad del ganado bovino y búfalos causada por Chlamydia pecorum. La infección se produce principalmente en terneros de <6 meses de edad. Los signos iniciales inespecíficos (p. ej., fiebre, depresión, anorexia, diarrea) pueden ir seguidos de peritonitis, disminución del tono de la cola, incontinencia, tambaleo, movimiento en círculos y otros signos neurológicos. El diagnóstico se basa en el examen clínico, el cultivo bacteriano y el ensayo de PCR. Los tratamientos principales son el cuidado de apoyo y los antimicrobianos.

La encefalomielitis bovina esporádica (EBE) es una enfermedad neurológica infecciosa causada por Chlamydia pecorum que afecta al ganado vacuno y a búfalos en diferentes partes del mundo.

Etiología y epidemiología de la encefalomielitis bovina esporádica

La encefalomielitis bovina esporádica está causada por el biotipo 2 de C. pecorum, una bacteria intracelular obligada. Se han identificado cepas de C. pecorum genéticamente idénticas en casos clínicos de diferentes áreas geográficas.

Las cepas de C. pecorum aisladas de casos clínicos son distintas de las que se encuentran en el tracto GI de animales clínicamente normales. Estos hallazgos indican que las infecciones intestinales asintomáticas en el ganado vacuno y otros animales podrían no ser la fuente de infección en la EBE.

La EBE ocurre con mayor frecuencia en terneros <6 meses de edad y con menos frecuencia en bovinos de edad avanzada. Pueden producirse casos esporádicos y brotes en rebaños individuales.

Las tasas de morbilidad de la EBE son casi siempre <25 %, pero pueden alcanzar el 50 %. Las tasas de mortalidad pueden acercarse al 30 % y son más altas en los terneros más jóvenes (1). Muchos animales enfermos mueren si no se tratan en una etapa temprana de la enfermedad.

Hallazgos clínicos de la encefalomielitis bovina esporádica

El periodo de incubación de la EBE es de 6-30 días en terneros infectados experimentalmente. El primer signo en casos naturales y experimentales es fiebre (40-41,7 °C).

El apetito del animal afectado se mantiene bien durante los primeros 2-3 días a pesar de la fiebre. Posteriormente, aparece depresión, salivación excesiva, diarrea, anorexia y pérdida de peso. También pueden presentarse secreción nasal y signos respiratorios debido a la pleuritis. Los primeros signos neurológicos de la EBE incluyen depresión, rigidez, apoyo con los menudillos, disminución del tono de la cola e incontinencia.

Las crías con EBE presentan incoordinación progresiva y se tambalean, andan en círculos o caen sobre objetos (vea de la cría dando vueltas). Por lo general, no se observa “head pressing”, ceguera ni reflejos pupilares disminuidos, lo que ayuda a diferenciar esta afección de otras causas comunes de enfermedad neurológica en los terneros.

En el estadio terminal de la EBE, los terneros suelen estar postraos y pueden desarrollar opistótonos. El curso de la enfermedad suele ser de 10-14 días.

Lesiones de la encefalomielitis bovina esporádica

Las lesiones de la EBE no se limitan al cerebro; puede producirse daño vascular en varios órganos, particularmente en el hígado y bazo. Es común observar poliserositis, que aparece como peritonitis serofibrinosa, pleuritis y pericarditis, y es particularmente pronunciada en los casos más crónicos.

Las lesiones microscópicas en el encéfalo incluyen manguitos perivasculares y focos inflamatorios en el parénquima compuestos principalmente de células mononucleadas.

Diagnóstico de la encefalomielitis bovina esporádica

  • Examen clínico

  • Cultivo bacteriano

  • Ensayo de PCR

El diagnóstico provisional de EBE puede basarse en los signos clínicos, particularmente en la presencia de peritonitis serofibrinosa cuando no se encuentran otras causas de peritonitis, como vólvulo intestinal, intususcepción, perforación traumática del retículo, úlcera perforada del abomaso o desplazamiento de las vísceras.

Los diagnósticos diferenciales incluyen los siguientes:

La EBE puede diagnosticarse mediante una PCR de ADN de C. pecorumen tejido encefálico, líquido pleural, líquido pericárdico o líquido peritoneal de los animales afectados. El diagnóstico también se puede confirmar porcultivo en embriones de pollo en desarrollo o en cultivos celulares, mediante el examen histológico de secciones del cerebro o la evaluación de frotis de impresión tisular después de la tinción con Giemsa o con inmunofluorescencia.

Tratamiento de la encefalomielitis bovina esporádica

  • Tratamiento sintomático

  • Antimicrobianos

Las tetraciclinas y la tilosina son los antimicrobianos de elección para el tratamiento de la encefalomielitis bovina esporádica.

Perlas y trampas

  • El tratamiento para la encefalomielitis bovina esporádica debe administrarse lo antes posible para que sea eficaz, en el umbral superior de las pautas de dosificación de la ficha técnica, y debe provocar una disminución apreciable de la fiebre en 24 horas.

Para que el tratamiento sea eficaz, debe administrarse lo antes posible, en el umbral superior de las pautas de administración de la dosis de la ficha técnica. Si el tratamiento tiene éxito, la fiebre debería bajar notablemente en 24 horas.

No hay vacunas disponibles.

Conceptos clave

  • La encefalomielitis bovina esporádica debe considerarse en terneros que presentan una combinación de signos neurológicos y poliserositis.

  • El tratamiento consiste en antimicrobianos y tratamientos complementarios.

Referencias

  1. Cantile C, Youssef S. Nervous system. In: Maxie GM, ed. Jubb, Kennedy & Palmer’s Pathology of Domestic Animals. Elsevier Health Sciences; 2015:250-406.

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