VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Neoplasias de la próstata en perros

PorMichelle Kutzler, DVM, PhD, DACT, Department of Animal and Rangeland Sciences, College of Agricultural Sciences, Oregon State University
Revisado/Modificado Modificado sept 2025
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La neoplasia prostática en los perros puede originarse en el tejido ductal o urotelial. No se han notificado casos de neoplasia prostática benigna. Los signos clínicos de la neoplasia prostática incluyen disuria y tenesmo, así como signos clínicos provocados por las metástasis en ganglios linfáticos regionales, vértebras lumbares y pelvis ósea. En el examen ecográfico, se observa una glándula prostática de forma irregular con focos hiperecoicos (mineralizados), y en las radiografías, se visualiza la presencia de linfadenopatía o cambios óseos. No hay ningún tratamiento curativo para la neoplasia prostática en los perros y existe una alta tasa de metástasis en el momento del diagnóstico. Las modalidades de tratamiento incluyen cirugía, quimioterapia, radioterapia e inhibidores de la ciclooxigenasa (es decir, antiinflamatorios no esteroideos [AINE]).

La neoplasia de próstata es poco frecuente en los perros. El cáncer de próstata en los perros se utiliza como modelo animal comparativo para el cáncer de próstata en los hombres. Los tumores de próstata se han reportado muy raramente en los gatos.

Etiología y fisiopatología de las neoplasias de la próstata en perros

La etiología de las neoplasias de la próstata en perros no está bien establecida.

La neoplasia más común de la próstata es el carcinoma a partir del tejido ductal o urotelial. El carcinoma de células de transición procedente de la uretra prostática a veces invade la próstata.

La castración no protege contra la futura aparición de una neoplasia prostática en los perros y, de hecho, la incidencia de neoplasia prostática es mayor en los perros castrados.

Perlas y trampas

  • La castración no protege contra la futura aparición de una neoplasia prostática en los perros y, de hecho, la incidencia de neoplasia prostática es mayor en los perros castrados.

Hallazgos clínicos de las neoplasias de la próstata en perros

Los signos clínicos de la neoplasia prostática son similares a los de otras enfermedades prostáticas. Puede existir dolor y fiebre. Si la neoplasia infiltra la uretra, es probable que se produzca disuria u obstrucción uretral. En la palpación rectal, la próstata puede ser de tamaño normal, pero se siente asimétrica y nodular. También puede estar firmemente adherida al suelo pélvico o estructuras adyacentes.

En el momento del diagnóstico de carcinoma prostático, >80 % de los perros presentan metástasis macroscópicas. Los lugares más frecuentes de metástasis son los ganglios linfáticos regionales, las vértebras lumbares y la pelvis ósea. La diseminación a sitios distantes (como los pulmones) es poco frecuente hasta el final del curso de la enfermedad.

La obstrucción uretral causada por enfermedad prostática en perros es altamente sugestiva de neoplasia, como lo es la prostatomegalia en un perro castrado.

Diagnóstico de las neoplasias de la próstata en perros

El examen ecográfico para la neoplasia de próstata puede mostrar una glándula prostática de forma irregular con focos hiperecoicos y heterogéneos (consulte el ).

El diagnóstico definitivo se realiza mediante biopsia y evaluación histológica. Los marcadores tumorales prostáticos utilizados para el cáncer prostático humano, como el antígeno prostático específico o la fosfatasa ácida prostática, no están presentes en las glándulas prostáticas caninas.

Tratamiento de las neoplasias de la próstata en perros

No existe ningún tratamiento curativo eficaz para el carcinoma prostático en perros.

Debido a la elevada incidencia de metástasis en el momento del diagnóstico y a la alta incidencia de incontinencia urinaria después de la prostatectomía en los perros, no se recomienda la prostatectomía total como tratamiento.

La terapia de radiación como tratamiento del cáncer prostático a menudo da lugar a incontinencia debido a que la radiación induce fibrosis de la vejiga urinaria.

Los métodos alternativos de ablación del tejido prostático, como la ecografía focalizada de alta intensidad transrectal, las inyecciones de etanol absoluto intraprostático transuretral, la vaporización con láser transuretral o la electrocoagulación transuretral, han sido eficaces en los estudios experimentales, pero no se han realizado en ningún perro con carcinoma prostático.

En un estudio en el que participaron 32 perros con carcinoma de próstata, el tratamiento con los inhibidores de la ciclooxigenasa piroxicam (0,3 mg/kg por vía oral cada 24 horas) o carprofeno (2,2 mg/kg por vía oral cada 12 horas) prolongó significativamente la mediana del tiempo de supervivencia de los perros con carcinoma de próstata en comparación con los perros que no recibieron tratamiento (6,9 frente a 0,7 meses) (1).

Conceptos clave

  • La neoplasia prostática es el problema prostático más común en los perros castrados.

  • Los perros afectados presentan disuria o tenesmo, así como signos clínicos provocados por las metástasis en ganglios linfáticos regionales, vértebras lumbares y pelvis ósea.

  • No existe ningún tratamiento curativo para la neoplasia prostática en los perros.

  • Las modalidades de tratamiento incluyen cirugía, quimioterapia, radioterapia e inhibidores de la ciclooxigenasa (es decir, antiinflamatorios no esteroideos [AINE]).

Para más información

Referencias

  1. Sorenmo KU, Goldschmidt MH, Shofer FS, Goldkamp C, Ferracone J. Evaluation of cyclooxygenase-1 and cyclooxygenase-2 expression and the effect of cyclooxygenase inhibitors in canine prostatic carcinomaVet Comp Oncol. 2004;2(1):13-23. doi:10.1111/j.1476-5810.2004.00035.x

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