Las personas que viajan de otros países a los Estados Unidos con sus mascotas deben consultar con los CDC (https://www.cdc.gov/importation/bringing-an-animal-into-the-us/index.html) y el APHIS (https://www.aphis.usda.gov/pet-travel/another-country-to-us-import) sobre las reglas para la importación de mascotas a los Estados Unidos.
Al entrar en los Estados Unidos, es posible que las mascotas deban cumplir con requisitos de salud específicos según su procedencia. Los perros, gatos y otras mascotas están sujetos a medidas para prevenir la propagación de enfermedades. Si se descubre que una mascota está enferma, el caso se debe reportar a las autoridades estatales y federales.
Al llegar a los Estados Unidos, el personal del Servicio de Salud Pública de los EE. UU. inspecciona visualmente a todos los perros y gatos en el aeropuerto. Solo los animales sanos pueden entrar en el país. Si una mascota muestra signos de enfermedad, se debe examinar y tratar por cuenta del propietario.
Los gatos deben tener un aspecto sano para entrar en el país. La vacunación contra la rabia no es obligatoria a nivel federal para los gatos, pero algunos estados de EE. UU. la exigen.
Los perros pueden entrar en los Estados Unidos sin restricciones si tienen un aspecto sano y han estado en un área libre de rabia durante al menos 6 meses o desde su nacimiento. Los perros de países de alto riesgo necesitan evidencia de vacunación contra la rabia. Aquellos provenientes de países de bajo riesgo o libres de rabia no la necesitan.
Los perros de otros países pueden entrar si tienen 6 meses o más, están sanos, tienen un microchip (un pequeño dispositivo electrónico colocado debajo de la piel por un veterinario para identificar al perro y a su propietario) y tienen un certificado de vacunación contra la rabia válido y el formulario de importación de perros de los CDC (https://www.cdc.gov/importation/dogs/dog-import-form-instructions.html). Los certificados de vacunación los debe firmar un veterinario autorizado y deben mostrar la fecha de vencimiento del certificado, la cual debe ser posterior a la fecha de llegada del perro a los Estados Unidos.
El Animal and Plant Health Inspection Service (APHIS), una agencia del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), tiene requisitos específicos para los perros de trabajo (que viven con ganado como ovejas y cabras) para evitar la introducción de ciertos tipos de tenia a los Estados Unidos (consulte https://www.aphis.usda.gov/pet-travel/another-country-to-us-import/dogs).
Los CDC no regulan la importación de caballos, a menos que el caballo sea portador de una enfermedad que pueda afectar a los humanos. El APHIS exige la cuarentena de los caballos provenientes de ciertos países y su supervisión para detectar enfermedades durante varios períodos, según el país, antes de que puedan entrar en los Estados Unidos. Comuníquese con el veterinario del puerto en un centro de importación de animales del APHIS (https://www.aphis.usda.gov/live-animal-import/animal-import-centers) para obtener más información.
Si viajó fuera de los Estados Unidos con su mascota y está volviendo, a su llegada a casa programe la exploración física de su mascota con un veterinario, la cual puede incluir análisis de sangre. Las mascotas pueden necesitar tratamiento para cualquier problema que haya surgido durante el viaje.