VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Dermatitis alérgica por pulgas en perros y gatos

Revisión completa: abr 2026 PorChristina Gentry, DVM, Texas A&M University, College Station, Texas
Última actualización: abr 2026
v3278690_es

La dermatitis alérgica por pulgas es un trastorno de hipersensibilidad en el que el individuo afectado es sensible a la saliva inoculada durante las picaduras de pulgas. El diagnóstico se basa en la historia y en los signos clínicos. Los perros presentan picazón y lesiones cutáneas en la región caudal del dorso y en la base de la cola; los gatos pueden presentar picazón y lesiones cutáneas en la cabeza y el cuello, así como en el dorso, la cola y la región inguinal. La prevención y el tratamiento requieren el tratamiento de la mascota afectada, de otras mascotas en el hogar y del entorno.

La dermatitis alérgica por pulgas (DAPP) o hipersensibilidad por picadura de pulgas es una enfermedad de hipersensibilidad causada por la inyección de antígenos salivales de las pulgas mientras estas se alimentan de un animal hospedador.

En los perros, los signos clínicos primarios de la DAPP son el prurito y las lesiones papulocostrosas distribuidas en la parte inferior del lomo, la cola y la parte caudal e interna de los muslos. En los gatos, los signos primarios son el prurito y la dermatitis papular con excoriación o acicalamiento excesivo en la cara, el cuello y la espalda.

El diagnóstico de DAPP puede basarse en los antecedentes (falta de uso o uso inadecuado de productos para el control de pulgas), signos clínicos o la presencia de pulgas o excrementos de pulgas (gránulos fecales de pulgas; vea la ). El control a largo plazo requiere tratamiento y prevención de infestaciones por pulgas, junto con los cuidados de apoyo para la dermatitis.

La DAPP es la enfermedad dérmica más común en los perros domésticos en el sur de los Estados Unidos. Los gatos también padecen DAPP, que es una de las principales causas de dermatitis miliaria felina, prurito de cabeza y cuello, alopecia autoinducida y complejo de granuloma eosinofílico.

La DAPP es más prevalente en verano, aunque en los climas cálidos las infestaciones por pulgas pueden persistir durante todo el año. En regiones del norte de climas templados, la estrecha asociación entre las mascotas y sus pulgas con las viviendas de las personas crean las condiciones que permiten que el problema dure todo el año. Las temperaturas ambientales extremas, la gran altitud y la humedad baja tienden a inhibir el desarrollo de las pulgas.

Cuando se alimentan, las pulgas inyectan saliva que contiene diversos compuestos similares a la histamina, enzimas y polipéptidos que abarcan una amplia gama de tamaños (de 8 a 150 kilodaltons; la mayoría tiene un tamaño <60 kilodaltons) e inducen reacciones de hipersensibilidad de tipo I y tipo IV mediada por basófilos. Los perros sin exposición previa a pulgas y que se exponen de manera intermitente a sus picaduras presentan reacciones inmediatas (a los 15 min), tardías (luego de 24 a 48 h) o ambas, y niveles detectables de anticuerpos circulantes de IgE e IgG contra las pulgas (1, 2, 3).

Los perros expuestos continuamente a la picadura de las pulgas tienen niveles bajos de anticuerpos circulantes de IgE e IgG contra las pulgas o bien no desarrollan reacciones cutáneas o las desarrollan más tarde y en un grado considerablemente menor. Por lo tanto, la tolerancia inmunológica puede desarrollarse de forma natural en perros que están continuamente expuestos a picaduras de pulgas.

Aunque la fisiopatología de la DAPP en los gatos es poco conocida, los mecanismos podrían ser similares a los de los perros.

Hallazgos clínicos de la dermatitis alérgica por pulgas en perros y gatos

Los signos clínicos de la dermatitis alérgica por pulgas en los perros tienen un patrón más específico que en los gatos. En los perros, la enfermedad cutánea pruriginosa se presenta en la porción media y caudal del dorso, la base de la cola y la parte caudal de los muslos. Las lesiones visibles más frecuentes incluyen alopecia (debida al «barbering»: autolamido, mordisqueo o rascado excesivo, o por la infección cutánea secundaria) y lesiones papulocostrosas anulares (vea la ).

Con la cronicidad, las áreas afectadas de la piel del perro pueden volverse completamente alopecécicas, hiperpigmentadas y liquenificadas. En casos de DAPP de larga duración, pueden desarrollarse pequeñas masas en el dorso y la grupa llamadas nódulos fibropruríticos.

Los signos clínicos de la DAPP pueden afectar a todo el cuerpo, incluida la cara y las orejas, según la cronicidad y la gravedad de la hipersensibilidad (vea las imágenes de la DAPP y ).

En los gatos, los signos clínicos de la DAPP varían de mínimos a graves, según el grado de sensibilidad. Las pápulas costrosas (dermatitis miliaria) son un signo común; sin embargo, los gatos pueden presentar cualquiera de los cuatro patrones de reacción de hipersensibilidad, que incluyen prurito de cabeza y cuello, alopecia autoinducida, complejo granuloma eosinofílico (úlceras indolentes, granulomas eosinofílicos, placas eosinofílicas) y dermatitis miliaria.

Las lesiones asociadas a los distintos patrones de reacción de hipersensibilidad en los gatos se producen con mayor frecuencia en el dorso, la base de la cola, los muslos caudales, la región inguinal, la cabeza y el cuello (vea las imágenes de la DAPP en el y de ).

En los casos de DAPP felina, la alopecia es autoinducida y a menudo deriva en un aspecto descuidado del pelaje, el prurito de la cabeza y el cuello produce excoriaciones y alopecia, y otros patrones de hipersensibilidad son debidos a hipersensibilidad subyacente a la saliva en las picaduras de pulgas.

El prurito de la DAPP en perros es de moderado a grave y puede deberse a que el animal se lama, se rasque, se muerda, se frote o se arrastre por el suelo con las zonas afectadas. Este autotraumatismo puede provocar una dermatitis húmeda aguda (puntos calientes) que requiere tratamiento adicional. El autotraumatismo junto con la inflamación alérgica pueden provocar pioderma bacteriana superficial y profunda, así como dermatitis por Malassezia , que también requiere tratamiento adicional.

Los perros con DAPP pueden tener dermatitis atópica concurrente de origen ambiental o alimentario, o infecciones secundarias (pioderma bacteriana o dermatitis por Malassezia) u otros ectoparásitos que pueden complicar el cuadro clínico.

Los animales no alérgicos pueden presentar pocos clínicos de DAPP aparte del rascado ocasional debido a las molestias causadas por las picaduras de las pulgas. En los perros, los signos de infestación por pulgas (prurito que puede provocar alopecia, excoriación e infecciones bacterianas secundarias) suelen estar presentes en la cara ventral del abdomen y en la región inguinal.

Al igual que en los perros, los gatos con DAPP también pueden tener un síndrome cutáneo atópico causado por alergias ambientales o alimentarias, otros ectoparásitos, dermatofitosis o infecciones cutáneas secundarias que pueden complicar el cuadro clínico.

Diagnóstico de la dermatitis alérgica por pulgas en perros y gatos

  • Historia clínica y exploración física

  • Presencia de pulgas o excrementos de pulgas

  • Respuesta al tratamiento de control de ectoparásitos

Se deben considerar varios factores en el diagnóstico de la dermatitis alérgica por pulgas, incluidos los antecedentes, los signos clínicos, la presencia de pulgas o sus excrementos y la exclusión de otras causas de enfermedad dérmica.

Entre los hallazgos de los antecedentes que respaldan la DAPP se incluyen los siguientes:

  • Falta de uso constante de control de pulgas apropiado en el paciente o los demás animales de la casa.

  • Contacto con otros animales que podrían no recibir un control de pulgas (por ejemplo, en peluquerías o parques para perros).

  • Acceso a entornos al aire libre donde puedan residir animales callejeros o silvestres (porches, terrazas, espacios bajo las viviendas, dependencias, establos, etc.).

  • Clima propicio.

La observación directa de pulgas o excrementos de pulgas, junto con signos clínicos compatibles, respalda el diagnóstico de DAPP.

La mayoría de los casos de DAPP se producen al final del verano, lo que corresponde al pico en las poblaciones de pulgas. Se puede dar en animales de cualquier edad y no hay predisposiciones debido al sexo o la raza (1).

Los animales extremadamente hipersensibles, en especial los gatos, pueden estar prácticamente libres de pulgas debido a un acicalamiento excesivo. En estos animales, normalmente es difícil encontrar indicios de pulgas, lo que dificulta convencer a los propietarios del problema. La respuesta al control de ectoparásitos se puede utilizar en estos casos como prueba diagnóstica.

Resulta útil demostrar al propietario la presencia de pulgas o de excrementos de pulgas. Si se abre lentamente el manto a contrapelo, suelen aparecer excrementos de pulgas o pulgas que se desplazan rápidamente. Los excrementos de las pulgas son de color negro rojizo, cilíndricos y con forma de gránulos o de coma. Si se coloca en agua o sobre papel húmedo, el excremento se disuelve y tiñen el agua de un color marrón rojizo.

El uso de un peine para pulgas de dientes finos (32 dientes por pulgada) facilita la detección de pulgas y sus excrementos. También es útil examinar la cama de la mascota en busca de huevos, larvas y excrementos; sin embargo, este tipo de análisis no resulta práctico fuera del ámbito de las consultas a domicilio.

Las pruebas cutáneas intradérmicas y las pruebas serológicas de IgE dirigidas contra antígenos salivales específicos de las pulgas tienen una sensibilidad y especificidad limitadas para el diagnóstico de DAPP y ya no se recomiendan. Consulte Dermatitis atópica en animales para obtener información adicional sobre las pruebas de alergia.

Pros y contras

  • Las pruebas cutáneas intradérmicas y las pruebas serológicas de IgE dirigidas contra antígenos salivales específicos de las pulgas tienen una sensibilidad y especificidad limitadas para el diagnóstico de DAPP y ya no se recomiendan.

En pacientes con sospecha de DAPP, pueden presentarse infecciones por Malassezia y bacterianas secundarias, la cuales deben identificarse mediante pruebas citológicas de la piel. Estas infecciones deben tratarse rápidamente, ya que constituyen una causa adicional de prurito en animales con DAPP.

La presencia concurrente de ectoparásitos se puede investigar mediante raspados superficiales y profundos de la piel. Si el costo representa una limitación, en lugar de los raspados de la piel, se pueden usar tratamientos preventivos contra las pulgas (como los insecticidas de isoxazolina) que también sirven para tratar y prevenir los ácaros (4).

En los perros, los diagnósticos diferenciales de DAPP incluyen dermatitis atópica provocada de origen ambiental o alimentario, sarna sarcóptica o demodécica y otros ectoparásitos.

En los gatos, los cuatro patrones de reacción de hipersensibilidad pueden ocurrir con otras afecciones causadas por parásitos externos (queiletielosis, trombiculosis, sarna notoédrica y pediculosis), con dermatofitosis, con síndrome cutáneo atópico felino causado por alergia de origen ambiental o alimentario, y con infecciones cutáneas secundarias.

Tratamiento y control de la dermatitis alérgica por pulgas en perros y gatos

  • Eliminación de infestaciones existentes por pulgas en las mascotas

  • Eliminación de la biomasa en las instalaciones del hogar

  • Prevención de futuras infestaciones

  • Tratamiento sintomático

Consulte también Ectoparasiticidas utilizados en pequeños animales.

El primer paso en el tratamiento de la dermatitis alérgica por pulgas es eliminar las infestaciones existentes por pulgas en las mascotas, lo que también elimina o, al menos, disminuye notablemente los signos clínicos de la DAPP (consulte Pulgas en perros y gatos).

En algunos casos de DAPP, pueden ser necesarios cuidados de apoyo para controlar el prurito y la infección cutánea. En casos de enfermedad grave, el hematocrito o el hemograma pueden confirmar un diagnóstico de anemia y los cuidados de apoyo deben basarse en la gravedad de la anemia.

Se debe instaurar un tratamiento médico de apoyo para controlar el prurito y la enfermedad cutánea secundaria en animales hipersensibles:

  • Los glucocorticoides sistémicos se utilizan con frecuencia para controlar la inflamación y el prurito asociados. La prednisona de acción corta (en perros) o la prednisolona (en gatos) pueden administrarse inicialmente en dosis de 0,5 a 1 mg/kg PO, cada 24 horas durante 7–14 días, y luego reducirse gradualmente utilizando un tratamiento en días alternos durante 7–14 días hasta que se administre la dosis más baja posible que siga controlando el prurito (5). Tan pronto como se consiga el control de las pulgas, puede interrumpirse el uso de glucocorticoides.

  • En un estudio se mostró que el oclacitinib en la dosis indicada de 0,4–0,6 mg/kg PO, cada 12 horas durante 14 días disminuyó sustancialmente el prurito en perros infestados por pulgas (6). Si es necesario controlar la picazón durante períodos de tiempo más largos, se considera razonable continuar con la administración de oclacitinib en dosis de 0,4–0,6 mg/kg PO, cada 24 horas hasta que se resuelvan la DAPP y la picazón (7).

  • Los antiinflamatorios nunca deben usarse como sustitutos del control de pulgas, pero pueden mejorar la calidad de vida del paciente durante el tratamiento antipulgas.

Las infecciones cutáneas bacterianas secundarias pueden estar asociadas a la DAPP. Se deben realizar pruebas citológicas de la piel para determinar la presencia de pioderma bacteriana o dermatitis por Malassezia. Si es posible, se debe aplicar un único antiséptico tópico para tratar tanto la dermatitis húmeda aguda como la pioderma superficial localizada (8).

Junto con los antisépticos tópicos, se deben considerar los antimicrobianos empíricos sistémicos de primera líneapara tratar la pioderma superficial y la pioderma profunda generalizadas.

El cultivo bacteriano y las pruebas de susceptibilidad deben guiar la elección de antimicrobianos sistémicos para pacientes con DAPP que tienen antecedentes con antimicrobianos o que no responden a los tratamientos de primera línea (8).

Conceptos clave

  • Muchos dueños de perros y gatos esperan que el tratamiento contra las pulgas elimine inmediatamente las infestaciones por pulgas. Sin embargo, la biomasa existente que se encuentra en las instalaciones significa que la eliminación completa suele tardar hasta 3 meses.

  • El control eficaz de pulgas a largo plazo requiere evitar que las pulgas se reproduzcan mediante el uso constante de un control de ectoparásitos en todos los animales domésticos.

  • Una vez erradicada la infestación, la mayoría de los dueños de mascotas dejan de administrar los productos antipulgas. Se requiere un control de pulgas de por vida para prevenir la reinfestación.

Para más información

Referencias

  1. Lam A, Yu A. Overview of flea allergy dermatitis. Compend Contin Educ Vet. 2009;31(5):E1-10.

  2. Dryden MW, Rust, MK. The cat flea: biology, ecology and control. Vet Parasitol. 1994;52(1-2):1-19. doi:10.1016/0304-4017(94)90031-0

  3. Laffort-Dassot C, Carlotti D-N, Pin D, Jasmin P. Diagnosis of flea allergy dermatitis: comparison of intradermal testing with flea allergens and a FcɛRI α-based IgE assay in response to flea control. Vet Dermatol. 2004;15(5):321-330. doi:10.1111/j.1365-3164.2004.00394.x

  4. Miller J, Simpson A, Bloom P, et al. 2023 AAHA Management of allergic skin diseases in dogs and cats guidelines. J Am Anim Hosp Assoc. 2023;59(6):255-284. doi:10.5326/JAAHA-MS-7396

  5. Scheidt VJ. Flea allergy dermatitis. Vet Clin North Am Small Anim Pract. 1988;18(5):1023-1042. doi:10.1016/s0195-5616(88)50105-5

  6. Gonzales AJ, Aleo M, Mahabir S, Messamore J, Stegemann M. Oclacitinib (APOQUEL®) is a selective Janus kinase 1 inhibitor with efficacy in a canine model of flea allergic dermatitis. J Vet Pharmacol Ther. 2024;47(6):447-453. doi:10.1111/jvp.13462

  7. Cosgrove SB, Wren JA, Cleaver DM, et al. Efficacy and safety of oclacitinib for the control of pruritus and associated skin lesions in dogs with canine allergic dermatitis. Vet Dermatol. 2013;24(5):479-e114. doi:10.1111/vde.12047

  8. Loeffler A, Cain CL, Ferrer L, et al. Antimicrobial use guidelines for canine pyoderma by the International Society for Companion Animal Infectious Diseases (ISCAID). Vet Dermatol. 2025;36(3):234-282. doi:10.1111/vde.13342

ES_MSD_Mobile_Vet_326iOS ANDROID
ES_MSD_Mobile_Vet_326iOS ANDROID
ES_MSD_Mobile_QR_Vet_326iOS ANDROID